Consejos para hacer un ahumado en pieles maduras

Llegada cierta edad, es posible que nos dé reparo optar por un maquillaje tan intenso por la presencia de arrugas, pliegues y líneas descendentes. Estas son las claves para conseguir que quede favorecedor

El ahumado es un maquillaje de ojos ideal para las ocasiones especiales y precisamente las grandes citas navideñas se prestan a ello. Es ese tipo de maquillaje intenso que potencia la mirada y la embellece como ninguno otro mediante un degradado de sombras, de oscuro a claro que puede funcionar en diferentes gamas de color.

Lo que ocurre es que, llegada cierta edad, el maquillaje de ojos se complica por la presencia de arrugas, pliegues y líneas descendentes y puede darnos más reparo optar por un maquillaje tan intenso. Si embargo, solo debemos tener en cuenta una serie de claves para que el acabado sea favorecedor a pesar de esos signos de la edad inevitables.

Ahumado en ojos maduros, paso a paso

Una vez trabajada adecuadamente la piel con los consejos para pieles maduras de los que ya hemos hablado en alguna ocasión, podemos comenzar con el ahumado de ojos.

De oscuro a claro

Comenzaremos por aplicar un tono oscuro en el área del párpado móvil, es decir, por debajo del pliegue del ojo. El siguiente paso será difuminar los bordes de esa sombra oscura con una brocha especial para este fin. Una vez hecho esto, podemos aplicar una sombra de una tonalidad más clara sobre la línea del pliegue, para crear una especie de degradado de color.

Si abajo hemos aplicado una sombra negra, podemos optar por un tono arena en este área para conseguir esa transición de color de oscuro a claro. Si hemos optado por un gris oscuro podemos añadir una tonalidad más clara en esta zona con el mismo fin. En cualquier caso, tendremos que difuminar con brocha este nuevo tono aplicado sobre el pliegue, para lo cual trabajaremos con movimientos circulares ágiles.

Delineado difuminado

A la hora de crear el «eyeliner» en el ojo, es recomendable comenzar con un delineado «tightlining», es decir, sobre la línea de agua del párpado superior. Esto le dará definición al ojo sin sobrecargar demasiado.

Después, delineamos sobre las pestañas superiores con un lápiz cremoso que nos permita difuminar e integrar el delineado en el ahumado. En función de la gama de colores que hayamos seleccionado para las sombras, podemos optar por uno negro o marrón, aunque el negro siempre nos permitirá oscurecer la base del párpado mezclando con la sombra para crear ese degradado intenso que se busca con el ahumado.

Como vamos a crear un delineado difuminado y no definido, no es necesario que tengamos demasiado en cuenta los posibles pliegues en la zona externa del ojo como consecuencia de la edad (ojos y párpados caídos). Así, simplemente lo aplicaremos sobre las pestañas superiores y crearemos el rabillo siguiendo el trazo ascendente que marca la línea de pestañas inferiores. Una vez definido el delineado será momento de difuminar el trazo, primero, con ayuda de un pincel con el que iremos repasando tanto la línea superior como la inferior, que se prolongará ligeramente bajo las pestañas.

Integrar el delineado en el ahumado

Una vez desdibujado ese trazo tocará difuminar el propio «eyeliner» con una brocha (rabillo incluido) para integrarlo en el ahumado. La idea es crear un área más oscura en la «V» externa del ojo y dejar que el tono se vaya aclarando a medida que subimos hacia al pliegue. Al tratarse de un ojo maduro, es esencial que con los tonos más oscuros ocultemos la caída del párpado, lo que implica aplicar el color justo encima de esa línea que se marca con la edad.

Para completar el ahumado, debemos aplicar un tono claro bajo el arco de la ceja para iluminar y culminar ese efecto degradado de oscuro a claro, desde la base de las pestañas hasta la ceja.

Trucos para obtener un buen acabado

1. Evitar manchar el rostro: Puesto que los ahumados requieren trabajar con sombras intensas y pinceles para difuminar, es posible que mientras lo hacemos se manchen nuestras mejillas. Por eso, es recomendable comenzar el «look» por el maquillaje de ojos y finalizar por la piel, ya que de lo contrario podríamos ensuciar la base de maquillaje mientras nos maquillamos los ojos.

Igualmente, tendremos que corregir la ojera para evitar que el ojo se vea cansado. Para ello podemos esperar a terminar el maquillaje de ojos, y entonces limpiar la zona y aplicar la corrección.

2. Usar prebase de ojos: Antes de comenzar con el ahumado de ojos es aconsejable aplicar una buena prebase de párpados para fijar mejor el color y las sombras.

3. No olvidar las cejas: Como con cualquier maquillaje de ojos, pero especialmente cuando hablamos de ahumados, será esencial definir adecuadamente las cejas para darles presencia. Esto es importante sobre todo cuando nos referimos a rostros maduros, en los que las cejas tienden a perder densidad con el paso de los años. Rellenar huecos y marcar la forma será entonces un paso obligatorio si queremos un buen resultado con el ahumado.

4. Maquillar con el ojo abierto: Para conseguir una aplicación favorecedora de las sombras de ojos en el caso de pieles maduras y con párpados encapotados es esencial maquillar con el ojo abierto para tomar referencias reales. De lo contrario, si lo hacemos con el ojo cerrado, obtendremos un resultado diferente al que esperábamos al abrir los ojos.

5. Las pestañas, el toque final: una vez hemos finalizado el ahumado, es esencial definir bien las pestañas utilizando un rizador para abrirlas y darles forma y luego una base que no sobrecargue demasiado para no caer en el exceso.

Si el ahumado es muy intenso y las pestañas no son muy densas y largas, es posible que tengamos la sensación de que desaparecen sobre las sombras. En ese caso, podemos recurrir a unas pestañas postizas naturales, por ejemplo, tipo acento, para embellecer la mirada. Otra alternativa es crear el ahumado con tonos más claros (marrones pardos, por ejemplo) para que las pestañas sigan teniendo presencia.

6. Sellar el delineado: para sellar el lápiz de ojos en la línea de las pestañas inferiores podemos aplicar un poco de sombra de ojos del mismo color que la más oscura del párpado superior. Así conseguiremos unificar el acabado y que el lápiz no se deshaga con el paso de las horas.