Descubre qué tipo de pintalabios y qué trucos de maquillaje te permitirán pintarte los labios sin manchar la mascarilla higiénica
La pandemia del COVID-19 ha cambiado nuestras vidas por completo. Desde lo más esencial hasta lo más accesorio se ha visto afectado por las medidas que nos obliga a tomar la excepcional situación sanitaria. En este contexto, incluso gestos cotidianos como el de aplicar un maquillaje sencillo se ven alterados.
Desde que estallara la pandemia, las búsquedas de cosméticos en internet han cambiado de tendencia, elevando a lo más alto a los productos de maquillaje de ojos (con el rímel a la cabeza) y relegando las búsquedas relacionadas con el maquillaje de labios. Así lo recoge un estudio de la compañía de marketing digital especializada en «search intelligence» Captify. Y no nos extraña, porque llevar pintalabios con la mascarilla obligatoria se ha convertido en toda una hazaña.
Aunque con la previsión de que la mascarilla siga en nuestras vidas a largo plazo, no nos planteamos renunciar al pintalabios. Eso no significa que claudiquemos con la idea de llevar la mascarilla (y la cara) llena de manchas de pintalabios. Si no que nos obliga a optar por trucos y productos que nos garanticen que nuestro pintalabios será compatible con la mascarilla.
Pintalabios permanente
Hablamos de labiales con fórmulas de larga duración, con colores no transferibles durante horas y de acabado mate. Es el caso de Super Stay Matte Ink de Maybelline NY, cuya tinta líquida ofrece una cobertura total resistente a la bebida, la comida y el roce durante 16 horas.

Si ya cuentas con pintalabios de larga duración en tu neceser, es el momento de usarlos y ampliar la gama de color de cara a la temporada otoño-invierno. Si no, es un buen momento para invertir en este tipo de labiales con los que no tendremos que preocuparnos al ponernos y quitarnos la mascarilla.
Hidratación 24 horas

Con el uso diario de la mascarilla es fácil que sintamos que los labios se nos resecan más de la cuenta, más aún si usamos barras permanentes. Un labio hidratado es el mejor lienzo para conseguir un correcto acabado, incluso con las fórmulas de larga duración. Por eso es importante que mantengamos los labios en buen estado, eliminando de vez en cuando las pieles con exfoliaciones suaves y aplicando bálsamo labial con frecuencia.
Eso sí, de nada serviría aplicar un bálsamo labial justo antes de nuestra barra permanente o de larga duración. Lo ideal es que los labios ya estén tratados y libres de producto en el momento de aplicar el color, por lo que es recomendable exfoliarlos e hidratarlos cuando no los vayamos a maquillar (al acostarnos, por ejemplo).
Si nos nos queda más remedio que aplicar bálsamo mientras nos maquillamos porque están secos, debemos cerciorarnos de que eliminamos el exceso de producto con un pañuelo justo antes de aplicar el color para que este se adhiera correctamente y no manche la mascarilla.
Nada de brillos

Los pintalabios satinados y los labiales tipo «gloss» no son compatibles con el uso de la mascarilla higiénica. En su lugar, debemos optar por fórmulas mate que, si bien tienden a resecar más el labio, duran más y nos permiten evitar las manchas provocadas por el roce. Por lo que son ideales si tenemos que llevar mascarilla.
Igualmente, aunque usemos un labial permanente, no es recomendable aplicar ningún tipo de bálsamo o «gloss» encima para evitar estropear el acabado y dar lugar a la aparición de manchas.
Perfilador como base
Un truco que siempre recomendamos para prolongar la duración de cualquier pintalabios consiste en pintar previamente los labios con un perfilador en el mismo tono. Es decir, que el paso previo a aplicar nuestro labial será perfilar el labio con el lápiz y rellenarlo después. Esta base hará que el pintalabios dure mucho más y no se deslice por las arruguitas del contorno de la boca.
El truco del pañuelo

Otro clásico cuando se trata de prolongar la duración de nuestro pintalabios y mantenerlo intacto a pesar del roce. Consiste en «secar» los labios con un pañuelo de papel una vez hayamos aplicado el color. De esta manera absorberemos el exceso de producto que no se ha fijado en la boca y que puede dar lugar a manchas.
Incluso en caso de que no tengamos un labial permanente, podemos recurrir a este truco con pintalabios que no sean mate, aplicando a continuación del pañuelo un toque de polvos traslúcidos con la brocha muy descargada para no saturar.
Fijador de maquillaje
Si nuestro labial no tiene una fórmula de larga duración, podemos sellar su acabado y prolongarlo durante más tiempo aplicando un espray fijador de maquillaje. El mismo que aplicamos en el resto de la cara para fijar la base y que no se deteriore con el roce de la mascarilla nos servirá para fijar el color en nuestros labios y lucir una boca radiante cuando nos podamos quitar la mascarilla.

