R. A.
CÓRDOBA
«Las previsiones presupuestarias que maneja el propio Servicio Andaluz de Salud (SAS) son catastróficas». Quien así se expresa es el secretario provincial del sindicato de Sanidad de CC.OO., José Manuel Poyato, que advierte de que el verano que se aproxima será «más que duro» para los profesionales del sistema público a cuenta de las dificultades financieras que atraviesa la Junta de Andalucía. «Por el momento, la mala situación económica no está teniendo reflejo en cuestiones como el material, pero sí, y mucho, en las contrataciones de personal para las suplencias», añade el responsable sindical, que apostilla que este panorama desolador es extensible no sólo al Reina Sofía, sino también a los dos hospitales comarcales (Valle de los Pedroches de Pozoblanco e Infanta Margarita de Cabra) y a la Atención Primaria.
«En los centros de salud se van a paralizar con frecuencia programas específicos como los del Niño Sano o los de la Revisión de Crónicos, simplemente porque no va a haber profesionales que puedan atenderlos», informa Poyato, que cree que las sustituciones por vacaciones no van a pasar del 30 por ciento. «La consecuencia directa es que las Urgencias van a volver a estar colapsadas», apostilla.
Un diagnóstico muy parecido realiza el presidente del Sindicato Médico (Simec), Manuel Molina. «Lo que nos preocupa, además de que se resienta la calidad asistencial, es que nuestros compañeros de la Atención Primaria vayan a tener que asumir, como siempre, el cupo de pacientes de los médicos que se marchen de vacaciones, y que luego ese trabajo extra no se les remunere como es debido», manifiesta Molina.
El vocal en Córdoba de la Asociación de Servicios de Urgencias Periféricas de la Sanidad Pública Andaluza (Asuspa), Guillermo León, tiene una opinión similar. «En las urgencias no hospitalarias avenida de América y Sector Sur han amagado con quitar lo refuerzos de verano, pero finalmente se van a mantener», indica antes de subrayar que «todos estos recortes se añaden a los que los profesionales hemos sufrido con la bajada de sueldo a todos los funcionarios».
Por su parte, la Plataforma No me Quites mi Hospital teme que la reforma del Materno-Infantil, que la Junta tiene previsto sacar adelante aunque abundan las voces críticas, se vea ralentizada por «el recorte del gasto en las comunidades autónomas».



