CABRA
Cuando una pareja de novios prepara el día de su boda mide hasta el último todos y cada uno de los detalles. Desde el cubierto, hasta el último complemento para los futuros cónyuges, pasando por el peinado de ella hasta el tipo de transporte que se utilizará para llevara al futuro matrimonio hasta el lugar de la ceremonia.
En este capítulo, los vehículos clásicos vienen dejando de lado a los automóviles de alta gama y si el precio para contratar un coche de caballos es bueno, la opción se vuelve más que interesante para así poder aportar un toque más romántico a la celebración.
Sin embargo, la utilización puntual de estos medios de transporte no está exenta de peligros. Hay muchos factores que ponen en tela de juicio la idoneidad de utilizar este tipo de carruajes en vías urbanas, como son el tipo de pavimento o la fluidez del tráfico, entre otros. A todo esto se une el simple hecho de que el oficio de cochero ha pasado de ser una profesión a convertirse en una afición.
Asimismo, existen otra serie de condicionantes como los que en el día de ayer provocaron el pánico en el centro urbano de Cabra. Según confirmaron fuentes presenciales, el ruido de una fuerte detonación, ocasionada por un petardo o por un cañón de confeti, provocó que los animales que tiraban de un hermoso carruaje se desbocaran cuando se realizaba un servicio de boda.
Según informaron a este periódico algunas de las personas que presenciaron el fatal suceso, en el coche, que estaba situado en la explanada de la parroquia de la Asunción y Ángeles de la localidad, estaban montadas dos personas cuando los animales se pusieron nerviosos, antes de que la pareja de recién casados pudiera subirse.
Posiblemente, el cochero no pudiera controlar con las riendas a los equinos y estos emprendieron la huida a toda velocidad descendiendo la calle Mayor.
Al llegar a una curva, el coche volcó, por lo que fue arrastrado por los animales que siguieron su marcha hasta llegar a la plaza Vieja. Desde ahí, continuaron hacia la avenida José Solís, en sentido contrario a la marcha.
A la altura del bar Tobalo los corceles colisionaron bruscamente con un vehículo que transitaba por dicha vía, al que desplazaron hacia atrás un par de metros.
Quiso la fortuna que sus ocupantes pudieran abandonar el coche a toda prisa, antes de que los animales golpeasen el turismo.
Uno de los caballos llegó a atravesar la luna del coche, asustado por la gente que había en la calle contemplando asombrada la escena.
Finalmente, el incidente se saldó sin heridos, solo con destrozos materiales y alguna que otra crisis de ansiedad que tuvieron que atender los servicios sanitarios desplazados hasta el lugar, al igual que los efectivos de la Policía Local.



