CÓRDOBA
No se puede estar al mismo tiempo en el gobierno municipal y en la oposición. Con estas palabras se refirió ayer el alcalde de Córdoba, Andrés Ocaña, al portavoz socialista y primer teniente de alcalde, Rafael Blanco, en una escenificación más del desencuentro entre las dos fuerzas políticas de la coalición que rige el Ayuntamiento cuando faltan once meses para las próximas elecciones municipales.
Las palabras del regidor municipal eran un respuesta a las que Rafael Blanco había pronunciado cuando el pasado viernes urgió a Izquierda Unida a que antes del mes de agosto debería estar cerrada tanto la financiación como la forma de ejecutarse del Centro de Congresos.
Sin que mediara pregunta, Andrés Ocaña aseguró que antes de tomar las vacaciones, este equipamiento, al que llamó insistentemente «Palacio del Sur», tendría «el espaldarazo definitivo», de forma que se cerraría su financiación.
El alcalde mostró su extrañeza por las palabras de Rafael Blanco, de quien dijo que está «tan informado como yo, porque también forma parte del gobierno municipal». Según Andrés Ocaña, los plazos que se manejan y que ayer comunicó se han hablado previamente en las juntas de gobierno local, así que dijo no comprender las manifestaciones de su socio en el Consistorio.
«No me cabe en la cabeza que piense que puede estar a la vez en el gobierno municipal y en la oposición», dijo, en referencia a las manifestaciones que no sentaron nada bien al grupo político de Izquierda Unida, a quien corresponde la gestión de Urbanismo. De esta forma, según el regidor municipal.
Desarrollo y cultura
Ocaña insistió en el «impulso definitivo al Palacio del Sur» por tratarse de una infraestructura muy importante para la ciudad, «tanto en su desarrollo económico como con la vista en la Capitalidad Cultural de 2016», y, aunque todavía no se manejan fechas para comenzar las obras, sí que aseguró que antes de que termine el próximo mes de julio podría estar asegurado el futuro de este equipamiento.
En un repaso a los grandes proyectos «de ciudad», el alcalde también alabó la apuesta del gobierno municipal por la ampliación del aeropuerto, que a su juicio tiene un futuro cada vez más despejado, mientras que cargó contra el PP, que propuso reiteradamente el modelo del aeródromo privado que se construye en Ciudad Real. «Menos mal que no les hicimos caso», dijo en referencia al parón que ha sufrido el proyecto tras la quiebra de Caja Castilla-La Mancha.
Defendió también el Plan de la Sierra y criticó que «los más beligerantes contra las parcelaciones sean ahora quienes más se han apresurado a defenderlas». Sobre el asunto de las viviendas ilegales, recordó que no es este documento el que debe decidir quien las permite o las consiente, sino que va en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) las zonas que se contemplan como urganizables y las que no. «Da igual blanco que negro porque algunos lo
único que quieren es criticar», dijo al referirse a las distintas valoraciones que se están haciendo sobre el documento. El alcalde resaltó la aportación del Plan Especial de la Sierra, que viene a regular «el único espacio del término municipal de Córdoba que no tiene una ordenación ex profeso», y que calificó de «ponderado, serio y riguroso».



