R. CARMONA
El decano, Manuel Moreno, con el resto de miembros de la junta de gobierno.
La empresa Montealto ha dado por el momento marcha atrás en su intención de construir un centro comercial en la zona del polígono industrial de Chinales. La firma se había quedado con los suelos en los que Pérez Giménez iba a levantar su fábrica y tenía previsto levantar esta superficie comercial a partir de 2011.
Ahora, tras un requerimiento realizado por la Gerencia Municipal de Urbanismo para saber cuándo iba a comenzar este proyecto, Montealto ha comunicado su intención de desistir, todavía no se sabe si con carácter definitivo o con la intención de retomar la idea dentro de un tiempo.
El consejo rector de este organismo autónomo municipal tomará conocimiento de este desestimiento el próximo lunes.
La empresa tenía previsto invertir una cifra que rondaría los 90 millones de euros para un complejo que iba a ocupar 54.000 metros cuadrados. Tres plantas de superficie eran las que se contemplaban en el proyecto, que firmaba el estudio de arquitectura de Taylor Chapman.
Auge urbano
Montealto pretendía aprovechar con la construcción de este centro comercial el auge que estaba experimentando una zona constituida como un polo de expansión urbana en alza. La firma había comenzado ya los permisos administrativos, tanto en lo que se refería a la obra como en la licencia comercial que requiere un centro de estas características, por su especial dimensión y singularidad.
El director de Ingeniería de Corporación Montealto, Ramón Martos, había explicado que el centro comercial debía «dar respuesta a la carencia que existe actualmente de establecimientos de este tipo en la zona». La idea era construir un centro moderno, con la más amplia oferta comercial y de servicios que atrajera a los habitantes de algunos de los importantes proyectos urbanísticos que se habían concretado en la zona, como el de Marín-Hillinger en el paraje de Mirabueno.
En el momento en que la firma planeaba la construcción de esta superficie se habían
iniciado los trámites para algunas promociones más, pero finalmente no se llevaron a cabo, con lo que la población sobre la que tendría impacto esta iniciativa también se vería disminuida.
De sus 46.900 metros cuadrados, 35.000 iban a ser para locales comerciales, un hipermercado y distintos establecimientos de restauración que configuraran el habitual uso de los centros comerciales como lugares de ocio donde se pueden hacer muchas más cosas que comprar. Hasta 1.800 plazas se habían previsto para el aparcamiento de esta construcción.
Zonas comunes, espacios libres y conexión de las distintas áreas tenían que consumir el espacio de la superficie que por ahora Montealto ha desistido de llevar a cabo.



