El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, ha convocado a los líderes de la oposición a partir de hoy para alcanzar un acuerdo que consiga fusionar Cajasol y Unicaja, un paso clave para llegar a una gran caja única en la comunidad. Uno de los factores de la operación es el temor del Gobierno regional a perder la tutela sobre Cajasur si es adquirida por un banco o caja de fuera de Andalucía.
De hecho, la hoja de ruta que ha diseñado consiste en la unión de las dos grandes entidades de ahorro de la comunidad, que optarían por separado o, incluso, con una oferta conjunta por hacerse con la Caja cordobesa cuando salga a la venta. El Banco de España decidirá el comprador entre el día 10 y el 15 de julio. Además, la Junta buscaría que se uniera Caja Granada, que tiene abierto un proceso de unión con cajas de fuera de Andalucía. La entidad granadina tiene que ratificar la operación en la primera quincena de julio, con lo que a Griñán se le agotan los plazos.
La ronda de contactos arranca hoy con los que tendrá el presidente de la Junta con el coordinador regional de IU, Diego Valderas, y con la secretaria general del PA, Pilar González.
Precisamente, ayer, la máxima responsable de los andalucistas anunció que solicitará a Griñán que defienda «con uñas y dientes» que Cajasur se quede en Andalucía. En declaraciones a Europa Press, González dijo que el proyecto de una gran caja andaluza debe contar de manera «imprescindible» con Cajasur. Consideró que no se puede ser «neutral» ante esta cuestión y afirmó que para el PA respetar la decisión del Banco de España sobre la Caja cordobesa «no es una prioridad».



