La Audencia Provincial ha absuelto a un ciudadano rumano al que una compatriota había denunciado acusándolo de obligarla a prostituirse. Según ella, había llegado de su país con la promesa de trabajar cuidando a personas mayores, cuando tras su llegada a Córdoba el acusado y otro compatriota la forzaron a ejercer como meretriz.
Sin embargo, en el juicio ni ella ni otra mujer que iba a declarar como testigo y que decía ser víctima de la misma situación declararon en el juicio. La Policía no fue capaz de encontrar a ninguna de las dos en los domicilios que constaban en la causa. La Audiencia considera que los hechos no se han podido probar, toda vez que su testimonio tendría que haber constituido la principal prueba de cargo contra el acusado. En el mismo caso se denunció a otro rumano en situación de rebeldía.



