El portavoz del Partido Popular en la Diputación de Córdoba, Luis Martín, y su homólogo en el Ayuntamiento de Adamuz, Rafael Redondo, han denunciado que la Junta de Andalucía invirtió un total de 108.000 euros para la rehabilitación del Consistorio de Algallarín, cuyas obras sirvieron para sacar del estado de ruina del edificio, «pero que no se ha ajustado a la ley de eliminación de barreras arquitectónicas», apuntó Martín.
En este sentido, el portavoz popular en Diputación tachó de «lamentable e increíble» que la biblioteca y el aula de informática se hayan instalado en la planta alta del edificio «hasta donde se accede por escaleras, que no están habilitadas para personas con discapacidad».
Además, «prácticamente el 90 por ciento de las calles de Adamuz y otras dependencias públicas del municipio, como la oficina de la Policía Local, tampoco están habilitadas para personas que presentan alguna minusvalía física».
Ninguna medida
Los populares han denunciado esta situación en los plenos de los consistorios de Adamuz y Algallarín, pero «todavía no se ha hecho nada, sólo pasarse la responsabilidad del tema de un alcalde a otro», manifestó Redondo.
Por su parte, el regidor de la aldea, Juan Molina, ha mostrado su rechazo de las críticas vertidas por el PP, asegurando que «somos uno de los pueblos que más aporta a la eliminación de barreras arquitectónicas», como lo demuestra «la declaración como peatonal del eje principal de las calles de Algallarín».




