El estreno de las visitas nocturnas a la Catedral está más cerca. El Cabildo, propietario de la antigua Mezquita de Córdoba, y el Ayuntamiento de Córdoba han alcanzado un acuerdo que dejará la gestión de los recorridos a la Iglesia, mientras que el Consorcio de Turismo —ente compuesto por el Consistorio y la Confederación de Empresarios— se encargará, aunque no en exclusiva, de su comercialización. Las diferencias que mantenían ambas instituciones acerca de la explotación del nuevo producto turístico parecen haber quedado definitivamente subsanadas.
Las entradas podrán adquirirse directamente en la taquilla del emblemático monumento o bien a través de la página web. Todo apunta a que el precio será de 18 euros para los adultos y 9 para jubilados, estudiantes y niños entre 7 y 10 años, aunque el Cabildo no descarta realizar alguna oferta especial para los cordobeses, tal y como se anunció en la presentación del proyecto en enero.
A la disparidad de criterios sobre la gestión se sumaron otros desajustes en el sistema eléctrico que ha habido que montar en el interior del templo y que provocaron también la demora de los nuevos itinerarios, cuya duración aproximada será de una hora.
Estos contratiempos se reflejaron en un continuo baile de fechas para la inauguración que se han ido quedado obsoletos. Fecha concreta aún no existe o, al menos, no la pudieron precisar ayer desde el Ayuntamiento. ABC trató de contactar con la teniente de alcalde de Presidencia, Rosa Candelario, pero no hubo respuesta.
Pases reducidos
Desde el Consorcio de Turismo señalaron ayer que durante toda esta semana se están haciendo pruebas técnicas y, de hecho, está previsto realizar pases reducidos para la Prensa. Acerca de la inauguración, los precedentes aconsejan cautela. «Será en los próximos días, es muy probable que este mismo mes», advirtieron desde el Consorcio de Turismo. Éste será uno de los canales de comercialización de las visitas
programadas una vez que se ponga el sol. «El objetivo es ponerlo en el mayor número de intermediarios posibles», explicaron desde este órgano.
El proyecto tiene su origen en un convenio firmado entre la Iglesia y el Consistorio en 2006 que dejaba la gestión de la iniciativa al Cabildo y la comercialización al Consorcio.




