
Arkaitz Goikoetxea acudió al registro de la casa de Logroño ENRIQUE DEL RIO
Viernes, 01-08-08
Juan C. González Rentero
Guardia Civil
Sólo con nueve meses en la Benemérita, pagó con el más alto precio que existe: su vida quedó truncada a los 21 años de edad. Era el benjamín de los cinco fallecidos en la explosión del 25 de abril de 1986. El coche en el que viajaba este joven salmantino -natural de Béjar- quedó hecho un amasijo de hierros retorcidos. Según algunos testigos, la explosión «fue como un terremoto». Rompió los cristales de los edicificios de más de cuatro manzanas, destrozó varios vehículos y abrió un boquete de metro y medio de alto en la Maternidad de Nuestra Señora del Rosario.
