Sábado, 20-12-08
El presidente de la Fundación Madrina (www.madrina.org), Conrado Giménez, explicó ayer a la subcomisión que el aborto es «la punta del iceberg» de la situación de la mujer, «y la raíz de su problema es lo que hay debajo de esta situación de riesgo, denominado «mobbing» maternal».
«El aborto -continuó- no soluciona estos problemas, sino que los agrava, generando un trauma mayor y consolidando la situación de injusticia social, desigualdad laboral y violencia machista que sufre la mujer». Denunció que el Estado «sólo ofrece el aborto como alternativa a estos problemas» y abogó por una política de ayudas a las embarazadas porque «el aborto no es una opción deseada por la mujer, sino fruto de la violencia que sufre».
En este sentido, señaló que «Tres de cada cuatro mujeres que se acercan a la Fundación Madrina (133.000 mujeres de 14 a 40 años) manifestaron dudas sobre continuar con su embarazo o abortar. Al encontrar apoyo, deciden seguir adelante con el mismo. La mujer desea más facilidades, pero no para abortar sino para continuar con su gestación».
