Viernes, 06-02-09
Después de un mes sin lamentar víctimas mortales por violencia de género, la tragedia volvió ayer en la localidad madrileña de Parla, donde una joven ecuatoriana fue brutalmente asesinada con dos cuchilladas en el corazón a manos de un compatriota con quien, al parecer, mantenía una turbulenta relación.
La alerta saltó al mediodía, cuando los vecinos del inmueble donde sucedió la agresión, el número 5 de la calle Independencia, llamaron a la Policía asustados por los fuertes gritos y golpes en el interior del bajo «A» del edificio. Hasta el lugar se desplazaron varios agentes de Policía, así como facultativos del Summa 112, que ya no pudieron hacer nada por la vida de la joven. En uno de los dormitorios yacía su cuerpo inerte y ensangrentado tras haber recibido dos puñaladas con arma blanca en el corazón. La chica, que en un principio estaba indocumentada, es Orfea E. Correa Galán, de 26 años y residente en el municipio.
Intento de suicidio
En otra habitación se encontraba el presunto agresor, Renan Olmedo R. G., de 33 años, con varias heridas de gravedad en el cuello que, según fuentes policiales, podría haberse realizado él mismo en un infructuoso intento de suicidio. El agresor fue trasladado al Hospital Universitario de Getafe, donde permanece en calidad de detenido.
Según explicaron varios vecinos y conocidos de la víctima, Orfea se encontraba de manera legal en España, estaba casada y convivía con su marido, su hijo de cinco años y su hermano en una vivienda también de Parla. La pareja tenía además una niña de siete años que permanece en Ecuador. La joven se dedicaba a las tareas de limpieza hasta hace una semana, cuando perdió su empleo.
Acoso y amenazas de muerte
Como no tenía trabajo se dirigió a visitar a una pareja de amigos peruanos junto con su hijo, que por motivos de salud no acudió ayer al colegio. Según indican los vecinos, el agresor la siguió hasta el domicilio de los amigos, donde mantuvieron una fuerte discusión que terminó con la vida de Orfea, quien murió delante de su hijo Jonathan.
Aunque sin confirmar, los conocidos de la víctima afirmaron que Orfa y Renan fueron amantes en el pasado y desde que terminaron la relación él se dedicaba a acosarla y amenazarla de muerte.
Hasta el lugar del suceso bajó Marcos, vecino del inmueble quien vió el cuerpo del agresor en el suelo y el de la joven «de refilón. El vecino se encontró al pequeño Jonathan muy afectado, manchado de sangre y repitiendo sin parar «mataron a mi mamá», por lo que se lo llevó a su casa hasta que fue recogido por su padre.
Igualdad lo duda
El Ministerio de Igualdad emitió ayer una nota para indicar que «no se ha confirmado la relación entre víctima y agresor. No se puede confirmar que se trate de un caso de violencia de género».
Si se confirma, Orfea sería primera víctima de violencia de género de 2009, después del período más largo -38 días- sin víctimas de violencia machista que se ha registrado en los últimos diez años.
