Martes, 09-06-09
En estos momentos, los investigadores están trabajando sobre la comercialización del software. "De momento no hay fechas, aunque sí tenemos claro que el sistema no se distribuirá como un programa que se instala en el ordenador sino que su acceso será a través de internet, desde un servidor central, y por suscripción. De manera que el usuario se conecte a Inmamusys y escuche la música que quiera con la emoción que seleccione. Pensamos que así es mucho más fácil porque, entre otras ventajas, el usuario no tendrá que estar pendiente de las mejoras o actualizaciones". A juicio de los investigadores, el desarrollo comercial de este prototipo no sólo cambiaría la forma de investigar la relación entre ordenadores y emociones, los métodos de interactuar con la música, y los marcos de composición musical en el futuro. También serviría, "para reducir costos. La música es un elemento que se encuentra muy presente en nuestro ocio y en el ambiente laboral, y son numerosos los lugares que debemos visitar que cuentan con sistemas de música ambiente. La utilización de piezas musicales en ámbitos públicos conlleva el pago de derechos de autor y nuestro sistema lo evitaría".

