F. M.
Una patrulla de la Policía Local de Montilla.
La denegación sistemática por parte del gobierno municipal socialista de Montilla de conceder derechos laborales a los agentes de la Policía Local es uno de los aspectos claves en el conflicto que enfrenta a casi toda la plantilla con el Consistorio.
Al respecto, una reciente sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 4 de Córdoba «obligaba al Ayuntamiento a reconocer el derecho de dos agentes a disfrutar de reducción de jornada por cuidado de un hijo menor de 16 meses», según explicaban los efectivos en el comunicado donde el miércoles solicitaban el «cese inmediato» del responsable de Seguridad Ciudadana, Antonio Gómez Merino.
Pero la Policía Local tiene presentados ya otros ocho contenciosos «por silencio administrativo hacia solicitudes de trabajadores de este colectivo», que se han visto obligados a interponer «tras innumerables solicitudes por escrito y contactos verbales que no han tenido ningún resultado».
Los motivos en que sustentan los recursos son varios. Uno obedece al impago a un policía de las ayudas médico-farmacéuticas recogidas en el acuerdo marco, y otro «por la no compensación de una jornada de formación, y no por un curso cualquiera, sino por uno básico obligatorio», según expusieron a ABC.
Al parecer, el afectado tuvo que asistir dos semanas a Aguilar, donde impartía el curso Campiña Sur, «y, como era por la mañana, fue en su horario de trabajo con otros ocho trabajadores municipales; pero este compañero estaba libre ese día y en el acuerdo marco se concreta que, por asistencia a cursos de formación, le corresponde tener permiso». No se lo concedieron.
Los otros seis contenciosos «están relacionados con el día de convenio, es decir, que durante los períodos de Feria, Semana Santa y Navidad todo el personal municipal disfruta de un día de permiso, pero a seis compañeros que lo solicitaron se lo denegaron».
Otras quejas
Además, las mismas fuentes recalcaron que «en
breve vamos a interponer otros dos recursos por la ausencia de un cuadrante de servicios y por el valor de la hora extraordinaria pues, en caso de urgencia, nunca puede estar por debajo de la normal».
Los agentes deploran el exceso de horas extraordinarias que se ven obligados a hacer debido a que, entre otros motivos, no acaban de cubrirse las seis plazas vacantes.
También critican la falta de vehículos. «Desde hace cinco meses nos estamos valiendo de un Patrol que no tiene ni emisora ni botiquín ni ningún elemento al que la ley obliga a llevar a un vehículo policial».




