Author: ezequiel

Todo el mundo a la mesa de Mocka Tomares: sin gluten, vegano, pet-friendly

Desde su apertura Mocka Tomares ha apostado por una carta 100% sin gluten y atenta a intolerancias (lactosa, frutos secos), combinando lo tradicional con platos innovadores, y añadiendo una alternativa vegana a la mayoría de su oferta culinaria. Porque comer bien no tiene que ser renunciar a nada, en Mocka Tomares todo el mundo se sienta a la mesa. Al llegar el comensal se siente acogido por un salón luminoso con climatización y amplia terraza, ubicada en una zona apartada del tráfico, perfecta para familias con niños.

 

 

 

 

En Mocka Tomares cada mañana comienza con un desayuno impecable, sigue con una oferta de carta y dos menús de mediodía de lunes a viernes (excepto festivos), y se extiende hasta una cena íntima o animada. La experiencia en este local es un pequeño viaje de texturas y sabores. La Guía Repsol, siempre en busca de lugares singulares, incluyó recientemente a Mocka Tomares con la distinción Soletes Mascota 2025. Y no es para menos: las mascotas no sólo son bienvenidas, sino que cuentan con su propio menú canino, detalle que convierte al local en un lugar pet-friendly de corazón.

 

 

 

 

Mocka Tomares no es sólo un bar, es el espacio donde celebraciones y eventos cobran vida. Con capacidad para unas 100 personas en salón y terraza, acoge comidas de empresa, cumpleaños, bautizos y comuniones. Facilita el sello personal ofreciendo opciones de decoración personalizada, karaoke y animación infantil.

 

 

 

 

Entre los platos más valorados destacan opciones de toda la vida (ensaladilla de langostino/atún, solomillos al whisky o roque, salmorejo), cocina internacional (nachos con queso, gyozas) y street food (hamburguesas, serranitos).

 

 

 

 

La calidez en el trato con el cliente y el máximo cuidado al detalle en la cocina convierten a Mocka Tomares en el refugio ideal para el público que busca una oferta gastronómica segura, variada y llena de sorpresas.

 

 


Para más información:

Gta. Anibal Gonzalez, s/n, Edif. Centris II, local 1, 41940 Tomares, Sevilla
Web: mockatomares.es.

Telf.: 697 88 07 77

Instagram: @mocka.tomares

NDS, filial de Melfosur, inaugura una de las mayores hubs de cargadores de España

Madrid da un nuevo paso hacia la movilidad sostenible con la puesta en marcha de uno de los hubs de recarga de vehículos eléctricos más avanzados y potentes de Europa. La nueva estación se encuentra en pleno Paseo de la Castellana, dentro de dependencias de Metro de Madrid, en un aparcamiento gestionado por SABA, lo que refuerza su accesibilidad y vocación de servicio público.

El proyecto ha sido desarrollado y promovido por NDS EV Services, filial tecnológica de la empresa granadina Melfosur, especializada en soluciones energéticas y de infraestructura eléctrica.

La instalación contará con más de 60 puntos de recarga ultrarrápida, respaldados por las tecnologías más punteras del mercado, ofreciendo recargas ultra rápidas en minutos.

Este nuevo Hub permite atender a una alta rotación de vehículos eléctricos a lo largo del día, convirtiéndose en una infraestructura clave para cubrir la creciente demanda de recarga en entornos urbanos de alta densidad. Además, está diseñado para ser accesible a todos los usuarios, sin importar la marca o modelo del vehículo eléctrico.

Según representantes de NDS EV Services, «esta iniciativa demuestra cómo la colaboración entre entidades públicas y privadas puede dar lugar a infraestructuras críticas para acelerar la electrificación del transporte urbano, haciendo que sea más accesible, eficiente y sostenible».

Con esta apertura, «Madrid se posiciona como un referente entre las capitales europeas en el desarrollo de redes de recarga pública de alta potencia, reforzando su compromiso con la descarbonización, la calidad del aire y la transición energética».

Este proyecto ha sido promovido por NDS EV Services, una filial de la empresa granadina Melfosur que suma más de 40 años de experiencia en ingeniería, instalación y mantenimiento de soluciones eléctricas y energéticas. Con presencia nacional e internacional, es un referente en eficiencia, innovación y sostenibilidad para todo tipo de proyectos eléctricos y energéticos.

Sevilla invierte más de 2,5 millones en la renovación de nueve campos de césped artificial

El compromiso del Ayuntamiento de Sevilla con el deporte base se traduce en hechos. El consistorio hispalense, encabezado por el alcalde José Luis Sanz, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para modernizar nueve campos de césped artificial en distintos centros deportivos municipales, destinando a esta actuación una inversión global de 2.568.620,96 euros. A través del Instituto Municipal de Deportes (IMD), se han impulsado cuatro expedientes ya adjudicados y actualmente en ejecución.

 

La iniciativa persigue renovar el pavimento de instalaciones dedicadas a disciplinas como fútbol, rugby y béisbol, apostando por materiales de última generación que cumplan con la nueva normativa europea para la eliminación de microplásticos. El primero de los campos que ha estrenado su nuevo tapiz ha sido el del Centro Deportivo San Jerónimo Rugby. Con un presupuesto superior a los 300.000 euros, este recinto luce ya un césped artificial de alta calidad, pensado para ofrecer la mejor experiencia tanto a deportistas como a público.

 

 

 

 

En paralelo, están en marcha los trabajos para renovar seis campos de fútbol: San Antonio Drago, Caños de Torreblanca, Polígono Sur, Demetrio Pichel –estos ya finalizados–, así como los campos de fútbol sala de Hytasa y Sevilla 3000. El conjunto de estas actuaciones supone una inversión que supera los 1,5 millones de euros. El plan de renovación también contempla la instalación de nuevo césped artificial en el campo del Centro Deportivo Las Almenas y en el de Béisbol Amate, cuyas obras han sido igualmente adjudicadas. En todos los casos, los trabajos incluyen la retirada del pavimento anterior, la colocación de relleno orgánico respetuoso con el medio ambiente y el pintado de las líneas que delimitan el terreno de juego.

 

Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Sevilla refuerza su apuesta por unas infraestructuras deportivas modernas, seguras y sostenibles, mejorando así la calidad de vida de miles de vecinos que practican deporte cada día. Un paso más para situar a la ciudad como referente en el fomento del deporte base y la renovación de sus instalaciones.

Lilyolé: el arte de aunar espíritus inquietos y cocina creativa

Desde el Viso del Alcor, Lilyolé se presenta como mucho más que un restaurante: es una declaración de amor al arte andaluz, al flamenco y, por supuesto, a la cocina creativa. «El antiguo nombre, “Cervecería el Parque”, no me decía nada —comenta su fundador—. Soy de la familia de los Lili, y quise ponerle un nombre que me representara y que llevara un “olé” por bandera: así nació Lilyolé».

 

 

 

 

En Lilyolé, la carta se aleja de la cocina tradicional para proponer una fusión muy personal: «Intento transmitir mis gustos y que, cuando alguien pruebe uno de nuestros platos en cualquier rincón gastronómico, recuerde a Lilyolé». Su gran pasión: la ensaladilla. «Soy un loco de las ensaladillas y siempre estamos innovando para sorprender a nuestros clientes», explica. Entre sus especialidades se encuentran desde la ensaladilla típica y auténtica «Lili» hasta creaciones originales como la ensaladilla ibérica con huevos fritos en aceite de oliva y taquitos de jamón ibérico, o la ensaladilla de atún rojo macerado en cítricos de naranja, coronada con mayonesa de soja, cebolla morada, guacamole, quicos y un toque de aceite de albahaca y naranja: «Esto es un elixir».

 

 

 

 

Cada semana, Lilyolé sorprende con sugerencias fuera de carta que reflejan su espíritu inquieto. Y para acompañar cada plato, cuentan con una vinoteca que es pura locura: «Siempre tenemos nuevos riberas, riojas y, cómo no, vinos de nuestra querida tierra andaluza».

 

El local ofrece además una experiencia única para los amantes de la música: «Soy muy aficionado a los vinilos. Tenemos un plato de vinilo para que, mientras cenas, puedas poner el tuyo o elegir alguno de nuestra biblioteca. Queremos que el cliente se sienta como en casa».

 

Lilyole es, en definitiva, un lugar donde la gastronomía y el buen servicio se fusionan para crear una experiencia inolvidable. Un lugar imprescindible donde poder disfrutar de una carta bastante amplia, garantizando la calidad, y un ambiente con encanto.


Para más información

Web: @lilyolee_

C. Hermanos Machado, 1, 41520 El Viso del Alcor, Sevilla

Telf.: 655 25 03 70

 

En marcha las renovaciones y mejoras en las instalaciones deportivas de Sevilla

El Ayuntamiento de Sevilla, a través del Instituto Municipal de Deportes (IMD), tiene una convicción clara: el deporte es uno de los pilares fundamentales de toda sociedad. Una ciudad que hace deporte es, sin duda, una ciudad en forma. Con esta premisa, el consistorio, bajo la dirección del alcalde José Luis Sanz, ha materializado una firme apuesta por la promoción deportiva, no solo acogiendo grandes acontecimientos de talla internacional, como la final de la Copa del Rey de Fútbol, la final de la UEFA Women’s League, el Zúrich Maratón o la futura Copa del Mundo de Remo de 2026, sino también priorizando la renovación y mejora de sus instalaciones.

 

«Desde el IMD se trabaja incansablemente para garantizar que los sevillanos dispongan de equipamientos deportivos de calidad, renovados y con todos sus servicios en perfecto estado, un compromiso decidido que se plasma en un ambicioso plan de mejora que alcanza todos los barrios de la ciudad», afirman desde este centro.

 

Un ejemplo palpable de esta transformación es la renovación del Centro Deportivo Hytasa. Tras una inversión que supera los 1,8 millones de euros, este espacio presenta ya una imagen completamente actualizada. En respuesta a una demanda histórica, se ha eliminado el amianto, y tanto el pabellón cubierto como la nave de baloncesto cuentan ahora con una nueva cubierta. Además, se ha repavimentado el perímetro de uno de sus campos de fútbol, se ha renovado el césped artificial de otro campo y de la pista de fútbol sala, se ha instalado nueva iluminación LED en un campo adicional y se ha reformado el sistema de calderas y el sistema de aire acondicionado del pabellón.

 

 

 

 

Otro espacio beneficiado es el pabellón cubierto del Centro Deportivo Ifni, cuya renovación ha supuesto una inversión de 148.000 euros. Se ha sustituido por completo el pavimento y se ha instalado un innovador juego de canastas abatibles a techo, diseñadas para evitar cualquier daño al nuevo suelo durante su montaje y desmontaje.

 

El compromiso municipal también ha transformado el barrio de Torreblanca, que se ha consolidado como el epicentro del fútbol americano en España. La inversión en el Centro Deportivo San Antonio Drago ha permitido que cuente ahora con una de las mejores instalaciones para este deporte en todo el país, con césped artificial renovado, nuevas porterías y una reforma integral del edificio sede del Club Deportivo Los Linces.

 

 

 

 

La renovación de los campos de césped artificial es, de hecho, una de las inversiones más destacadas. Resalta especialmente la actuación ya finalizada en el Centro Deportivo San Jerónimo Rugby, con un presupuesto de más de 312.000 euros, que ha dotado a la instalación, después de más de una década, de un césped de última generación con relleno orgánico, en estricto cumplimiento de la nueva normativa europea. Todos los nuevos pavimentos de césped artificial que se están renovando, incluyendo los del Polígono Sur, Caños de Torreblanca, Demetrio Pichel, Sevilla 3000, Las Almenas, Béisbol Amate y los mencionados en Hytasa, garantizan las mismas calidades para la práctica deportiva.

 

Finalmente, también está en marcha una importante intervención en el Centro Deportivo Ontur, con un presupuesto que supera los 500.000 euros, destinada a impermeabilizar la cubierta de sus garajes subterráneos. Estas actuaciones reflejan el firme compromiso del Ayuntamiento de Sevilla con el deporte y con la dotación de infraestructuras de primer nivel para el disfrute de todos los sevillanos.

Sabores de los pueblos sevillanos para maridar tus vacaciones

Cuando el viajero cree conocer Sevilla, rendido ante el embrujo de su capital, ignora que un universo de sabores le aguarda más allá de los muros de la urbe. La provincia es un tapiz tejido con recetas ancestrales, donde cada pueblo defiende un patrimonio culinario que habla del clima, la tierra y el alma de sus gentes. Un recorrido por estos bastiones de la tradición es la única forma de descubrir el verdadero sabor de un verano sevillano.

 

Nuestra ruta bien podría comenzar en La Campana, un balcón a la campiña ondulada. Aquí, cada primavera, la tierra regala su joya más preciada: el espárrago triguero. Silvestre, amargo y profundo, llega a la mesa casi desnudo, apenas vestido con un hilo de aceite de oliva virgen y un grano de sal. Es la sencillez elevada a manjar, el preludio de guisos contundentes que reconfortan el espíritu.

 

Desde allí, la mirada se vuelve hacia el Aljarafe, esa cornisa suave que domina Sevilla. Pueblos como Tomares o Mairena del Aljarafe se erigen en templos del mosto en otoño, pero en verano son el territorio sagrado del gazpacho y el salmorejo. No hay estío sin ese cuenco frío de tomate, pan y aceite que resucita el cuerpo y condensa en su rojo intenso toda la luz de Andalucía.

 

 

 

Si enfilamos hacia el norte, la provincia se vuelve abrupta y boscosa. En Cazalla de la Sierra, el aire huele a jara y a encina. Es el dominio del cerdo ibérico, criado en libertad en dehesas que son un paraíso. El jamón aquí no es un alimento, sino una cultura. Cada loncha, veteada y brillante, es el resultado de un tiempo lento, de una paciencia que culmina en un sabor inolvidable, un orgullo que trasciende lo gastronómico.

 

 

 

 

Para encontrar un contraste poderoso, hay que bajar hasta Morón de la Frontera, puerta de la sierra y la campiña. Su cocina es montaraz, intensa. Aquí hablan los platos de caza menor, como el conejo o la perdiz, y los guisos humildes como el potaje de tagarninas. Es el sabor de lo agreste, un bocado rústico que ancla al comensal a la tierra y le da brío para seguir el viaje.

 

El dulzor pone el broche de oro a nuestro periplo. Aunque las tortas de aceite perfuman muchos hornos de la provincia, es en Castilleja de la Cuesta donde este manjar de anís y sésamo tiene su cuna indiscutible. Sin embargo, si buscamos un bocado celestial, debemos peregrinar a Cantillana. Allí, tras los muros del Convento de las Concepcionistas, manos expertas elaboran unas yemas de huevo y azúcar que son pura orfebrería repostera, un dulce delicado que se deshace en la boca como un susurro.

 

 

 

 

Y el viaje no termina. Podríamos hablar de Estepa, cuya fama por los mantecados y polvorones trasciende la Navidad; de Utrera y su potaje gitano, un guiso con historia y carácter; o de Lebrija, donde los caracoles se convierten en una liturgia veraniega. Porque Sevilla, la de los pueblos, es un mapa inagotable de delicias que aguardan, pacientes, al viajero que se atreve a explorar más allá de la Giralda.

Ocho veranos sevillanos: ferias y fiestas de los pueblos de Sevilla llenas de música, luces e historia

El verano en los pueblos de Sevilla es un latido antiguo que despierta con los farolillos de las feria, con el repique de campanas, con las ventanas de las cocinas abiertas y la historia palpitando en cada esquina. Es, sin duda, una parte esencial del alma de Andalucía. Cada pueblo teje a su manera un tapiz de fiestas donde se mezclan tradición, música y hospitalidad, y donde el visitante se siente, por unos días, parte de la familia.

 

Utrera aguarda con la solemnidad de quien sabe guardar lo mejor para el final del verano. Su Feria de Consolación, del 5 al 8 de septiembre, viste de gala a la ciudad: el fervor a su patrona se mezcla con el bullicio de las casetas y el sabor del pescaíto frito. Son días en los que la devoción y la fiesta se dan la mano, recordándonos que la identidad andaluza late con fuerza en cada esquina.

 

Morón de la Frontera celebra en septiembre su Fiesta de la Vendimia, un homenaje al vino que es también una fiesta de la memoria campesina. Durante unos días, el aroma del mosto se mezcla con los cantes flamencos y el relincho de los caballos, dando vida a un mosaico que evoca vendimiadores, lagares y brindis compartidos.

 

 

 

 

En Écija, la Ciudad del Sol, la feria se tiñe de fervor y elegancia. Del 16 al 21 de septiembre, sus calles acogen procesiones, bailes y encuentros que recuerdan la devoción a la Virgen del Valle. Cada año, el pasado barroco de Écija parece volver a despertar bajo el reflejo de las luces y los farolillos.

 

Marchena, con su aire sosegado y sus patios escondidos, transforma la última semana de agosto en un estallido de vida. Entre el 27 y el 31 de agosto, las noches se llenan de flamenco, casetas familiares y risas que se alargan hasta el amanecer, mientras el día ofrece desfiles de caballos y concursos que conservan la esencia más popular.

 

En La Campana, del 7 al 10 de agosto, la feria tiene algo de reencuentro y algo de promesa. El cante jondo se confunde con el aroma del guiso casero, y el visitante encuentra, entre sus gentes, un calor que va más allá del verano.

 

La Feria Real de Cantillana, que renació recientemente, celebra entre el 21 y el 26 de julio su Velá de la Fuentezuela, un festejo que rescata la memoria colectiva, entre farolillos, bailes y platos de cocina popular.

 

En Lebrija, la feria de septiembre en honor a la Virgen del Castillo es pura identidad: corridas de toros, paseos de caballos, cante flamenco y casetas que se convierten en salones abiertos a todo aquel que quiera compartir un vino. Entre el 10 y el 14 de septiembre, el alma lebrijana se hace visible en cada detalle.

 

 

 

 

Coria del Río, junto al Guadalquivir, celebra su Feria en la segunda quincena de septiembre, del 17 al 21 concretamente. Las noches frescas junto al río invitan a bailar, reír y olvidar por unas horas el paso del tiempo, mientras las barcas miran, desde la orilla, el resplandor de las luces.

 

Así, verano tras verano, los pueblos sevillanos ofrecen mucho más que ferias: regalan memorias vivas. Invitaciones abiertas para perderse entre músicas, luces y abrazos, y para descubrir, una vez más, que Sevilla entera late en sus pueblos cuando el calor se convierte en fiesta.

Experiencias culturales para disfrutar en los pueblos de Sevilla este verano

Un verano entre castillos, monasterios y restos romanos, además de festivales y noches llenas de cultura, música y arte,  revelan la historia y la esencia de Sevilla. Un abanico de experiencias que nos sumergirán en el alma de esta provincia. Lejos del bullicio de la capital, sus pueblos le invitan a respirar aire puro, pasear por sus calles empedradas y descubrir un legado cultural que enamora a cada paso.


Alcalá de Guadaíra: Leyendas en el castillo y noches de flamenco


El Castillo de Alcalá de Guadaíra sigue siendo una parada obligada en el itinerario estival. Sus murallas, mudos testigos de batallas y conquistas, no solo ofrecen una panorámica histórica, sino también unas vistas que abrazan el serpenteante río Guadaíra y su exuberante entorno natural. Durante el verano de 2025, la fortaleza se convierte en el escenario principal de «Noctaíra», un festival que en esta edición rinde homenaje al 150 aniversario de Joaquín el de la Paula, figura cumbre del flamenco.

 

Las noches se poblarán de conciertos flamencos como «Desvarío» y «Diáfano», así como obras de teatro bajo las estrellas como «Medea a la Deriva» o «Cigarreras de Triana a San Miguel». Además, la programación se extiende con rutas culturales como la «Ruta de la Soleá» y la «Ruta Alicia en el Guadaíra» en el hermoso Parque de Oromana, y espectáculos familiares en la Harinera del Guadaíra, garantizando opciones para todos los públicos.

 

 

 


Carmona: un paseo veraniego lleno de historia y flamenco


Carmona, con su centro histórico declarado Conjunto Histórico-Artístico, sigue siendo una joya que sorprende con sus calles empedradas, palacios señoriales y plazas que desbordan historia y vida. Más allá de su imponente Alcázar de la Puerta de Sevilla y el Alcázar del Rey Don Pedro, o su importante Necrópolis Romana, Carmona se viste de gala en verano con su ambiciosa programación «Verano Cultural 2025: Música y Patrimonio». Se podrá disfrutar de la Banda de Música Manuel Fernández Manzanar, un vibrante Tributo a Mecano y las melódicas interpretaciones de Alejandro Ortega Violinista en julio.

 

Agosto, por su parte, traerá noches de Gala Lírica: Ópera y Zarzuela, un emotivo Coro Gospel & Soul, y veladas dedicadas a los fados. Las tradicionales Velás de Santa Ana y Santiago en julio, así como las sesiones de Cine de Barrio o un Maratón de Cine, completan una agenda cultural de lo más atractiva. Además, los Cursos de Verano de la Universidad Olavide en Carmona (hasta finales de julio) ofrecen inmersiones en la arqueología de campo o programas especializados en flamenco para aquellos que deseen profundizar en el patrimonio local.

 

 

 


Santiponce: de la Roma Imperial a la danza internacional


Santiponce, con el imponente Conjunto Arqueológico de Itálica, ofrece una experiencia única para los amantes de la arqueología y la historia romana. Recorrer sus vestigios, incluido su famoso anfiteatro (uno de los más importantes de España), es un viaje fascinante a una época gloriosa. Durante el verano de 2025, Itálica se convierte en el epicentro de la cultura y las artes escénicas:

 

Festival Internacional de Danza de Itálica 2025: Del 3 al 28 de junio, el Teatro Romano de Itálica y el Cortijo de Cuarto acogen a prestigiosas compañías de danza, incluido el Ballet Nacional de España, con espectáculos de primer nivel. Para aquellos que no puedan asistir en directo, en julio se ofrecerá la retransmisión gratuita en streaming de espectáculos seleccionados.

Itálica de Cine: Historias Eternas: Desde el 18 de julio hasta el 16 de agosto, cada viernes y sábado a las 22:00h, el majestuoso Teatro Romano de Itálica se transforma en una sala de cine al aire libre, proyectando grandes títulos del cine histórico como «Gladiator», «Ran», «El Último Emperador» y «Master & Commander». Un marco incomparable para revivir épocas pasadas.

—El Monasterio de San Isidoro del Campo, fundado por Guzmán el Bueno, sigue abriendo sus puertas para quienes buscan cultura y calma, con visitas guiadas disponibles durante todo el año que invitan a la reflexión y al disfrute de su belleza arquitectónica.


Otras opciones para un verano cultural


El verano en Sevilla no se limita a estos tres grandes enclaves, la provincia es un crisol de historia y tradiciones que invita a explorar sus rincones más singulares. Marchena no celebra una Feria Medieval en verano, pero sí ofrece una interesante agenda flamenca en julio de 2025, con diversos recitales y espectáculos que animan las noches del pueblo y mantienen viva la esencia del cante jondo. La Ruta de los Castillos en la provincia de Sevilla permite descubrir fortalezas que guardan leyendas y ofrecen miradores de ensueño.

 

Aunque no existe una ruta formal denominada «Ruta de los Castillos del Aljarafe» con paradas fijas en Olivares y Salteras, se pueden visitar castillos como el de Alcalá de Guadaíra o el Castillo de Marchenilla en la misma zona, que ofrecen una inmersión profunda en la historia medieval.

 

 

 

 

 

No podemos olvidar otras iglesias y museos que jalonan la geografía sevillana. Por ejemplo, el Museo de la Ciudad de Carmona, ubicado en el Palacio Marqués de las Torres, ofrece una visión exhaustiva del patrimonio local. Para los interesados en la historia de la autonomía andaluza, el Museo de la Autonomía de Andalucía se encuentra en Coria del Río, junto a la emblemática casa de Blas Infante.

 

Para aquellos que deseen ampliar sus horizontes, la provincia brinda otras joyas como el impresionante patrimonio de Utrera, el fascinante Dolmen de la Pastora en Valencina de la Concepción, el monumento natural y antiguo complejo minero romano del Cerro del Hierro, o la señorial Osuna, con su colegiata, su universidad y sus palacios nobiliarios. Sin olvidar la «ciudad de las torres», Écija, conocida por sus iglesias barrocas y plazas monumentales, o el pintoresco Montellano, ideal para conocer la vida local.

 

Cada una de estas experiencias culturales es un canto a la diversidad y riqueza histórica de los pueblos sevillanos, perfectas para un verano que busca ir más allá del sol y la playa, sumergiéndose en el alma de Andalucía.

Tesoros culturales de los pueblos de Córdoba para visitar este verano

El estío cordobés, ese crisol de luz y tiempo detenido, invita a despojarse de las prisas y sumergirse en la esencia más pura de una tierra que, más allá del fulgor de su capital, esconde en sus pueblos un pálpito cultural ininterrumpido. No es solo el embrujo de sus patios, sino la promesa de un viaje a la Andalucía más auténtica, donde cada rincón desvela un tesoro, muchos de ellos aún ajenos a la marea turística.


Zuheros, el centinela de la Subbética y sus secretos subterráneos


En el corazón del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, el Castillo de Zuheros se alza como un vigía inmemorial, sus piedras narrando siglos de historia bajo un cielo de cobalto. Esta fortaleza medieval no solo regala vistas que cortan la respiración, sino que invita a pasear por un pueblo de calles empedradas y casas encaladas, donde el tiempo parece haber olvidado su prisa. Aquí, la gastronomía local eleva a arte el aceite de oliva y el queso de cabra, pilares de una mesa auténtica que sorprende con el Mojete de Patatas o las Naranjas Picás. Pero la verdadera joya oculta de Zuheros, esa que asombra al viajero curioso y que ofrece un refugio fresco del calor veraniego, es la Cueva de los Murciélagos. Una incursión a sus profundidades revela no solo formaciones geológicas fascinantes, sino también vestigios arqueológicos que nos conectan con la prehistoria, un museo vivo bajo tierra.

 

 


Priego de Córdoba, barroco en el alma y noches con duende


Priego de Córdoba, el «Barroco sobre la roca», es una sinfonía de historia esculpida en piedra. Sus plazas, fuentes y balcones adornados susurran epopeyas de civilizaciones pasadas. En verano, el pulso cultural se acelera con el renombrado Festival Internacional de Música, Teatro y Danza, que transforma sus escenarios en templos de arte. Pero es en el laberíntico Barrio de la Villa donde Priego revela su alma más íntima. Sus angostas callecitas, herencia musulmana y medieval, invitan a perderse en un entramado de encanto singular, especialmente al caer la tarde, cuando las «Visitas Nocturnas» tiñen la historia de misterio y frescor, desvelando una Priego diferente.

 

 


Medina Azahara, el eco del Califato bajo la luna


A un paso de la capital, el Conjunto Arqueológico de Medina Azahara se alza como el espejo de un esplendor califal que aún hoy maravilla. Esta ciudad palatina del siglo X, Patrimonio de la Humanidad, se revela en verano con una magia particular. Las visitas guiadas diurnas son imprescindibles, pero es la posibilidad de explorar sus ruinas bajo el manto estrellado de las visitas nocturnas la que convierte la experiencia en algo verdaderamente inolvidable y sorprendentemente fresco, transportando al visitante a un pasado de grandiosidad.

 

 


Más allá de lo evidente: sorpresas de la campiña cordobesa


Para el paladar exquisito, Montilla se alza como un destino ineludible. Aquí, la uva Pedro Ximénez es reina, y sus bodegas, bajo la Denominación de Origen Montilla-Moriles, invitan a una inmersión en la cultura vinícola, una experiencia sensorial que sorprende y deleita, lejos de los circuitos más transitados.

 

Conocido como «El pueblo del anís», Rute es un paraíso para los amantes de la repostería y los licores. Visitar sus destilerías y fábricas de turrones es descubrir una tradición arraigada y un universo de sabores que endulzan el verano cordobés de una manera inesperada.

 

Rodeado por el mayor embalse de Andalucía, Iznájar ofrece una perspectiva diferente del verano. Su «pueblo blanco» se asienta junto a un vasto «mar interior» donde se pueden practicar deportes náuticos, un oasis de frescor y actividad en plena sierra.

 

 

 

 

La imponente fortaleza del Castillo de Almodóvar del Río, una de las mejor conservadas de España, no solo es un monumento, sino un viaje en el tiempo. Sus torres y murallas albergan historias y leyendas que cautivan, ofreciendo a menudo visitas teatralizadas que enriquecen la experiencia.

 

Para quienes buscan la tranquilidad y el contacto con la naturaleza, Hornachuelos, enclavado en su Parque Natural, ofrece un remanso de paz. Sus paisajes serranos invitan al senderismo y a la desconexión, un contrapunto verde a la aridez del estío.


Baena y el pulso musical del verano


Baena, más allá de sus eventos puntuales, es un lugar con profunda historia, famoso por su aceite de oliva de alta calidad y por el Yacimiento de Torreparedones, un enclave arqueológico íbero-romano que ofrece una mirada a sus orígenes milenarios.

 

 

 

 

Visitar los pueblos cordobeses en verano es más que una escapada; es una inmersión en el corazón de Andalucía, un privilegio para los sentidos y el alma, donde la historia, el arte y la tradición tejen una red de experiencias que perduran mucho después de que el calor amaine. Un viaje que, con una mirada atenta, revela sorpresas y rincones que solo esperan ser descubiertos.

Fiestas y ferias de los pueblos cordobeses para disfrutar este verano

El sol de Córdoba, implacable guardián de los días estivales, no solo acaricia sus campos dorados y sus ciudades impregnadas de historia. Semana a semana, los pueblos de Córdoba engarzan un calendario de festividades llenos de devoción, folclore y alegría. Desde junio hasta bien entrado octubre de este 2025, los pueblos cordobeses se visten de gala para ofrecer al viajero y al local un mosaico de experiencias auténticas, donde el pasado y el presente danzan al compás de la tradición.


Julio: el inicio de la algarabía estival


Con la llegada de julio, el calor invita a la calma, pero en las entrañas de la sierra, los ecos de la fiesta comienzan a resonar. Fuentecarreteros abre el mes con su feria del 3 al 6 de julio. Pocos días después, Montilla celebra su Feria del Santo, que tendrá lugar del 9 al 14 de julio, llenando sus calles de devoción y alegría popular, con música y actividades para toda la familia. Miles de almas se congregan en este enclave para vivir una experiencia que se antoja tan genuina como la tierra que la sustenta. Las barriadas de la capital también se suman a la fiesta, con la feria de Villarrubia (11–15 de julio), la de Cerro Muriano (23–27 de julio) y la de Alcolea (30 de julio – 3 de agosto).


Agosto: la plenitud del verano festivo


Agosto, en su plenitud estival, trae consigo un sinfín de celebraciones. Es en este mismo mes cuando Priego de Córdoba despliega el telón de su Feria Real, del 29 de agosto al 3 de septiembre en 2025, un evento que conjuga la solemnidad de sus actos religiosos con la algarabía de sus verbenas.

 

 


Septiembre y el inicio del otoño de festividades


Cuando las primeras brisas de septiembre anuncian el fin del estío, los pueblos cordobeses no bajan la guardia. La Feria de Nuestra Señora del Rosario en Bujalance, una de las citas más esperadas en la Vega del Guadalquivir, se alza como un broche de oro al calendario estival, y en 2025 se celebrará del 9 al 13 de septiembre.

 

Este mes es un hervidero de fiestas patronales por toda la provincia: Santaella (6–10), Bélmez (6–11), Iznájar (7–11), Pedroche (7–12), Benamejí (10–13), Almedinilla (11–15), La Carlota (11–15), Lucena (12–15) y Doña Mencía (12–15). Para quienes buscan el sabor de lo auténtico, la Feria de Castro del Río, que tradicionalmente se celebra a mediados de septiembre (con el 12 de septiembre como festivo local, indicando el centro de la feria), es una cita ineludible. El mes culmina con las ferias de El Carpio (18–22), Pozoblanco (24–29), Encinas Reales (24–28), Cañete de las Torres (25–30) y Villanueva de Córdoba (26–29). Tras septiembre, octubre se presenta con el broche de oro en el corazón de la campiña, donde Baena celebra su Feria Real, del 1 al 4, un evento que, como un buen vino, marida la tradición agrícola con la euforia festiva.