El sector agroalimentario es el que más fuertemente ha apostado por la digitalización de los procesos. Así lo afirma Diego Gallego, presidente del Grupo MIGASA, quien en esta conversación con Rafael Alcaide, director territorial de Vodafone Business en Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla, repasa cómo la pandemia y el nuevo contexto digital han cambiado los procesos productivos y, asimismo, cómo se ha adaptado el sector a esta nueva dinámica.

La primera pregunta parece obligada. La industria agroalimentaria está considerada como no podía ser de otra manera como actividad esencial durante la actual crisis COVID, ¿cómo se adaptó MIGASA para seguir dando servicio a sus clientes?
Lo principal para MIGASA ha sido y será la seguridad de las personas: nuestra primera medida fue la anticipación. Cuando empezamos a ver lo que ocurría en países de nuestro entorno, tomamos todas las medidas de seguridad yendo muy por delante: hicimos selección de personas de riesgo y habilitamos el teletrabajo, diseñamos grupos de trabajo alternos que minimizaran el riesgo de contagio y hemos invertido en medidas de seguridad personales (mascarillas, mamparas, refuerzo de limpieza, geles, vías de salida y entradas, señalética COVID, etc). Tanto en nuestras oficinas como en nuestros centros de producción.
Todo ello nos ha permitido el mantenimiento de la actividad y suministro a los proveedores sin poner en riesgo a las personas.
Ahora que ya ha finalizado el ejercicio 2020 y parece más fácil hacer un balance del año, ¿cuál ha sido el impacto de la crisis sanitaria en el sector agroalimentario y en MIGASA?
El año 2020 ha sido un año complicado en muchos ámbitos y, lamentablemente, para muchas personas en el más importante: la familia, los amigos. La pérdida de los seres queridos es sin duda el peor aspecto de todo lo vivido en 2020.
Desde el punto de vista económico, todas las empresas del sector agroalimentario nos hemos visto afectadas en mayor o menor medida. En términos de negocio, la caída del canal HORECA ha tenido impacto en el sector. Desde MIGASA nos solidarizamos con todos los hosteleros y empresas que se están viendo afectadas.
Si tenemos que hacer un balance, como compañía, queremos poner el foco en los aprendizajes positivos que ha hecho MIGASA. El primero es el valor del compromiso de las personas que forman parte de nuestra compañía que han hecho un gran trabajo de equipo estos meses difíciles. Nuestros trabajadores, proveedores y colaboradores. A todos ellos queremos darles las gracias.

En segundo lugar, se ha puesto de relieve la importancia de la salud y de invertir en I+D para que nuestros productos ayuden al bienestar de las personas. La salud, como tema de interés, está recuperando el papel que merece y eso conlleva mayores inversiones, trabajar más en el valor saludable y calidad de los productos, lo cual es muy positivo para el conjunto de la sociedad y para el aceite de oliva.
Por último, esta situación nos ha vuelto a recordar el valor de la empresa familiar: que nuestra visión de permanencia, la preocupación por las personas, la cercanía y la profesionalidad son claves para afrontar retos.
La crisis sanitaria se ha unido a dos retos ya abiertos en la industria agroalimentaria en concreto en el aceite de oliva, con los aranceles impuestos por EEUU y el Brexit. Con los últimos acontecimientos, parece que estos dos escenarios cambian. ¿Cómo se plantea un grupo como MIGASA el futuro de estos mercados?
Es una pena que a España como país le afecten estas crisis. Personalmente, siento mucho que temas de este tipo afecten el buen trabajo que están haciendo las empresas españolas en estos mercados. No obstante, afortunadamente parece que la situación con respecto al mercado de Reino Unido y EEUU (con la exención de cuatro meses que se ha desbloqueado) tiende a mejorar. Esperemos que así sea.
En el caso de MIGASA, nuestra presencia global hace que, aunque se trata de dos mercados muy grandes, el impacto sea menor. Nuestra presencia en 125 países nos da una visión más global: estos mercados son importantes pero existen muchos otros en los que sabemos que tanto el aceite de oliva como los productos derivados con los que trabajamos tienen un altísimo potencial de crecimiento. Nuestros productos y por supuesto, el aceite español, tienen mucha calidad.

El sector agroalimentario está siendo protagonista de la incursión de infinidad de tecnología a su cadena de valor ¿Cómo considera que el sector está afrontando el reto de la llamada revolución 4.0? ¿Cómo lo afronta MIGASA?
El mundo que nos ha tocado vivir debemos ser ágiles y rápidos en la toma de decisiones. Para la industria aporta la luz de información real donde antes no era posible llegar. Nos conecta con la información en tiempo real del proceso productivo. Información que posteriormente puede ser analizada para tomar decisiones correctivas en cuanto a optimización de la producción y acciones correctivas de mantenimiento. Esto ayuda a ganar eficacia y eficiencia, hace que seamos más competitivos y atractivos para los clientes.
MIGASA apostó hace algo más de tres años por proyectos concretos que han ayudado a digitalizar e integrar el entorno productivo con nuestro sistema informático. Hoy por ejemplo, tenemos datos productivos en tiempo real y gestionamos todas nuestras bodegas de forma automatizada.

¿Cómo cree que será el grado de permeabilidad de la tecnología en un sector como el agroalimentario? ¿Cómo es para MIGASA?
Una de las primeras consecuencias que ha tenido la pandemia ha sido acelerar el uso de la tecnología para facilitar el teletrabajo. Todas las empresas hemos tenido que dotarnos de soluciones para trabajar de otra forma.
Si hablamos del sector agroalimentario, hay muchos ejemplos de cómo la tecnología se ha introducido en él. Por ejemplo en el campo, en función de una serie de parámetros ambientales se dosifica más o menos agua. La temperatura y otros parámetros son controlados en el transporte y tienen visibilidad en tiempo real. En el ámbito industrial, se ha conseguido un control en tiempo real de las paradas y micro paradas para su posterior análisis. La tecnología se está implantando con éxito para mejorar la trazabilidad alimentaria y por lo tanto a la seguridad y calidad alimentaria.
Nosotros seguimos buscando soluciones que nos permitan una mayor eficiencia y una mejora en los procesos productivos. Siempre vamos buscando herramientas que mejoren nuestros procesos productivos y que nos pongan una mejor posición competitiva, favoreciendo el medio ambiente. Como ejemplo de esta alta permeabilidad, hoy todas las bodegas de MIGASA están automatizadas e integradas en nuestro RP.

Este nuevo escenario mundial que arranca 2021 coincide con el reto de integrar la tecnología en muchos procesos de la organización. ¿Qué líneas de trabajo se han marcado desde la dirección de la compañía para la digitalización de las diferentes áreas de su organización?
En MIGASA la tecnología y la innovación tienen mucha importancia. Tenemos un departamento de sistemas y de nuevas tecnologías que nos permiten poner el foco en estas áreas que consideramos estratégicas.
Para nosotros la digitalización no es un fin sino una herramienta de mejora que se está implantando a buen ritmo en todas las áreas de la compañía. Tenemos diversas líneas de trabajo en la compañía en cuanto a digitalización, si bien podemos destacar cuatro principales.
En primer lugar, queremos terminar de desarrollar en todas las empresas la industria 4.0. La digitalización de todo el proceso productivo para que las máquinas nos hablen en tiempo real y podamos tomar decisiones rápidamente.
También estamos trabajando en la toma de decisiones y en la mejora por medio de las herramientas de Business Intelligence. Estas herramientas nos ayudan y nos ayudarán a tener una visión rápida y completa de la compañía y centrarnos en los puntos críticos. Otro aspecto cada vez más crítico y de suma importancia, es todo aquello relacionado con la Ciberseguridad, tanto en el ámbito de las máquinas como de las personas.
Por último, como un futuro algo más lejano pienso que MIGASA apostará en algún momento por proyectos relacionados con la Inteligencia Artificial y el Big Data. Estas herramientas nos deberán ayudar a simular escenarios y prever el futuro.

Sabemos que MIGASA cuenta con un área de Innovación, Desarrollo e Investigación que cuenta con una importante inversión tanto económica como en recursos humanos. ¿Cómo visualiza MIGASA el futuro de esta perspectiva?
La innovación es estratégica para nosotros, por eso además de un área propia, colaboramos con universidades y entidades públicas. Forma parte de los valores de la compañía afectando de manera transversal a los distintos departamentos y siendo uno de los valores por los que MIGASA se diferencia en un mercado globalizado.
Nuestro objetivo es mejorar con nuestros productos la calidad de vida de las personas. No solo nos referiremos a nuestros consumidores, también a los agricultores y proveedores con los que trabajamos. Innovar también significa mejorar sus procesos, sus técnicas y, en definitiva, hacerles la vida mejor y más fácil.
Además de ser parte de un compromiso, el camino de la innovación y la transformación digital , ¿qué otras oportunidades considera que generan en una empresa como MIGASA?
La tecnología, la innovación y esa búsqueda de la excelencia son necesarias para crecer y poder ofrecer a nuestros clientes lo que necesitan. La principal oportunidad es estar de verdad al lado de nuestros clientes, proveedores y colaboradores, tener capacidad de adaptación y crecimiento. Otra gran oportunidad tiene que ver con nuestro entorno: con las personas, tanto con nuestros trabajadores y consumidores, como con el conjunto de la sociedad y el mundo en el que vivimos. La tecnología nos da la oportunidad de contribuir positivamente a nuestro entorno, de mejorar la vida de las personas, y en el caso de la alimentación, su salud.
Ya se habla de términos como BigData, Internet de las cosas, tecnología 5G. ¿Qué impacto cree que tendrán este tipo de tecnologías en un negocio como el de MIGASA?
Todos los avances tecnológicos que nos puedan ayudar a conocer mejor qué está pasando y poder responder con más herramientas para no equivocarnos son de gran valor. Desde el Big Data al 5G.
Cada día es más necesario conocer hasta el último detalle del proceso productivo. Conocerlo con datos reales y no calculados. En un futuro más inmediato tecnologías como el 5G y el Big data nos aportarán conectividad e integración. Todo esto ayudará a enriquecer nuestro modelo de datos, nuestros cuadros de mando y nos apoyarán en la toma de decisiones. No solo con datos propios, sino con datos externos que se integrarán con los nuestros. Todo esto ayudará a resolver los problemas lo antes posible y de la mejor manera posible.
¿Qué cree que puede aportarle a una empresa agroalimentaria un socio tecnológico como Vodafone?
Contar con asesoramiento experto en este proceso es fundamental. Nosotros sabemos mucho de nuestro negocio, que es la producción de los mejores aceites, salsas, etc. Sabemos lo que quieren nuestros clientes, lo que necesitan nuestros equipos de trabajo y lo que ayuda a nuestros proveedores. Contar con un partner experto en tecnología que le dé forma tecnológica a cada una de esas necesidades que conocemos muy bien, es muy importante. Sabemos que este proceso es largo y que contar con un socio de viaje durante ese camino ayuda a llegar al destino.