Una empresa de personas para personas. Así se define Clece, una organización que tiene muy presente en su filosofía de trabajo su fuerte compromiso con la sociedad. Por ello, en una de sus partes, el proyecto social de Clece consiste en la inserción laboral de grupos desfavorecidos. Eso significa que, en todos los procesos de selección de esta empresa, si alguna persona pertenece al colectivo de personas con discapacidad, en riesgo de exclusión social, mujeres víctimas de género, jóvenes o víctimas de terrorismo, esta tiene preferencia de contratación.
Para darle forma, por protección de datos y buenas prácticas, desde Clece se firman convenios de colaboración, tanto con entidades como con administraciones públicas, enfocados a la inserción laboral de estos colectivos desfavorecidos; además de recoger otras acciones sociales desde la empresa como la programación de diferentes talleres de orientación laboral, ponencias, su participación en desayunos empresariales o ferias de empleo.
«Con estas actuaciones, los candidatos ven que la empresa es accesible, que el compromiso de Clece es real e incluso participan trabajadores pertenecientes a alguno de estos colectivos para contar en primera persona cuál ha sido su proceso y su experiencia», explica Dolores Cruz Becerra, responsable de selección de Clece de la Dirección Regional Sur.
Alianzas con entidades

Ángel Fernández, de Clece y Ana Ballesteros, de Randstad en la firma del convenio.
Algunas de las entidades con las que colaboran son: Fundación Adecco, Cruz Roja, Fundación Proyecto Don Bosco, la Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas, Fundación Anabella, Fundación Integra, Fundación Randstad, Sevilla Acoge, el comedor social San Jacinto, las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul y la Asociación Familia Vicenciana.
Dos de los últimos convenios firmados han sido, por un lado, un acuerdo con la Fundación Doña María, para la integración de colectivos desfavorecidos de la provincia a través de prácticas laborales y, por otro lado, con la Fundación Randstad, concretamente el Programa Integra promovido por el Ayuntamiento de Sevilla, mediante el cual se fomenta la empleabilidad de personas en situación de vulnerabilidad a través de un itinerario de inserción laboral.
Desde el proyecto social de Clece se ajustan a las características y particularidades de dichas entidades trabajando en la inserción laboral de las personas en riesgo de exclusión y el desarrollo de acciones de sensibilización en el ámbito laboral, además de la entrega de material cuando la entidad lo necesita.
«Contar con Clece supone tener alianzas estratégicas que nos permiten formar y acercar al mercado laboral a nuestros usuarios. Nos aseguramos de que su paso por nuestros itinerarios de inserción, no se van a quedar en acciones de orientación y asesoramiento, sino que permiten ofrecer oportunidades reales de empleo, que en muchas ocasiones les ayudarán a dar un giro importante a sus vidas», comenta Ana María Ballesteros, directora de Proyectos Andalucía de la Fundación Randstad.
Resultados positivos
Esta apuesta por el empleo como propulsor de la autonomía y la integración está dando sus frutos. Los números hablan por sí solos. Clece cuenta con 80.000 trabajadores en plantilla, de los que 9.300 proceden de grupos desfavorecidos. En concreto, el 78% de personas con discapacidad, el 10% de personas en riesgo de exclusión, el 9% de jóvenes en prácticas, y el 3% de violencia de género.
«Somos una empresa cercana que, aunque no estamos obligados porque no somos un centro especial de empleo, contamos con una persona de apoyo para hacer el seguimiento de los colectivos vulnerables con el fin de ayudarlos en su incorporación y en su día a día. Esto es un plus», declara Dolores Cruz. Los resultados están siendo muy positivos puesto que, tal y como destaca Cruz, «gracias a las entidades que nos derivan a candidatos conseguimos personas con mucha proactividad, muy válidos, que ven que hay personal que les apoya en su camino profesional y eso al final redunda en que tenemos a empleados muy comprometidos».
Desde Clece animan a otras empresas a que se sumen a este tipo de iniciativas y consideran fundamental que el tejido empresarial, el tercer sector y la administración pública trabajen en la misma línea en la inserción laboral de colectivos desfavorecidos. «Nos necesitamos los unos a los otros, así como crear sinergias para que el proyecto salga. Lo primero es el convenio de colaboración en el que sobre todo se trabaja la inserción laboral. Por su parte el fin es insertar y por la nuestra contratar», concluye Cruz.

























