Desde hace más de 26 años, la doctora Castillo, está al frente de la Clínica Viamar, clínica estética donde la apuesta por la tecnología y el I+D+I es fundamental. Hablamos con la doctora Castillo sobre los tratamientos que ofrecen en la clínica y para responder a preguntas comunes de clientes.
Los láseres que se emplean para depilación tienen como diana la melanina del pelo y, como queremos respetar la piel, esta ha de ser lo más clara posible. «Esto necesita unos conocimientos de física y de medicina que no todo el mundo posee y por eso es recomendable siempre acudir a un centro médico para acabar definitivamente con el vello», afirman desde Viamar, centro experto en tratamientos y depilación láser de Sevilla con quienes hablamos sobre las principales dudas y cuestiones en torno a la depilación y la fotodepilación.

«La fotodepilación consiste en la eliminación del vello por medio de energía lumínica. Actúa por el principio de fototermólisis selectiva, cuyo objetivo es la eliminación del folículo piloso sin afectar a las estructuras vecinas (piel). Mediante pulsos de luz de alta energía, con longitudes de onda que sean absorbidas selectivamente por el cromóforo diana, la melanina, se calienta todo el folículo piloso hasta su parte más externa», detallan.
«Después de una sesión de depilación todos los folículos reciben energía del láser pero solo algunos se destruyen irreversiblemente no volviendo a salir. Son las fases anágena y catágena del pelo que en cada zona del cuerpo tiene una duración diferente por eso no es lo mismo repetir las sesiones al mes que a los dos meses».
Si que es cierto, avisan desde este centro, que en algunos casos es necesario rasurar la zona previamente a la aplicación del láser, ésto nunca lo hacemos en la depilación facial. «El vello facial se puede eliminar definitivamente pero para ello es necesario usar un láser de alejandrita, que es el más adecuado y eficaz del mercado». Así, «durante la sesión es normal notar cierta molestia en forma de quemazón, pinchazos o leve dolor, y una vez acabada la sesión se aprecia un eritema que puede persistir durante algunos días», añaden.
En algunas ocasiones, y si el pelo es muy grueso, el enrojecimiento se concentra alrededor del pelo, produciéndose lo que se denomina edema perifolicular. «Este efecto es transitorio, y es signo de que la depilación ha sido eficaz, aunque no siempre aparece», explican desde Viamar donde responden a las principales dudas y cuestiones en torno a la depilación láser:

¿Cada cuánto tengo que realizar el tratamiento? «El intervalo entre sesiones, al inicio del tratamiento, es de aproximadamente 6 semanas para tratamientos faciales y 2-3 meses para corporales. El número de sesiones necesarias dependerá de varios factores, como el color de pelo, de la piel y de la zona que se va a tratar».
¿Cuándo está contraindicado? «Si el Vello es muy fino, rubio o cano, en fototipos V- VI (personas afroamericanas y personas de piel muy oscura). Cuando la piel está muy bronceada o se ha tomado el sol en el mes anterior. Embarazo y lactancia como siempre. Pacientes con Herpes recidivante en caso de depilación labial (haría falta profilaxis), si estás recién depilada por arranque de cera o pinzas. Los pacientes diabéticos no controlados no deben depilarse y las personas inmunodeprimidas».
¿Qué se nota? «El tratamiento debe molestar un poco porque sino no conseguiremos ningún efecto y para paliar el dolor usamos tecnología para enfriar la piel y que sea más llevadero».
¿Es definitiva? «Depende la zona. Si el folículo piloso ha sido dañado irreversiblemente, éste no formará un pelo más pero el problema es que hay regiones de alta influencia hormonal como la espalda del varón, el vello facial, línea alba, canalillo… que crea pelo nuevo a lo largo de la vida a partir de folículos pilosos que estaban dormidos y eso el láser no lo puede prevenir. Por ello el mantenimiento a largo plazo es necesario».

Evita los granos y después elimina la foliculitis
«Muchas personas optan por la depilación láser para eliminar de forma definitiva el vello corporal y ahorrarse el fastidio de tener que eliminarlo periódicamente. «Otros llegan a nuestra consulta pidiendo una solución contra los ‘granos después de depilar’. Su denominación clínica es foliculitis y no es más que la inflamación de uno o más folículos pilosos (el hueco dentro de la piel donde arraiga y crece el vello). Es frecuente por el calor y la tracción de la depilación con cera, que, además, suele dejar residuos que obstruyen el poro y favorecen que, al acabar la depilación, la ropa se pegue a la piel», explican.
El riesgo aumenta en deportistas con ropas ajustadas, como el maillot de los ciclistas o los neoprenos de los surferos. «La pseudofoliculitis es aparentemente similar, pero sucede cuando el vello no puede romper la piel para salir a la superficie y sigue creciendo enquistado bajo la piel. Esto genera inflamación, posible infección y, en los casos más graves, la necesidad de pasar por un quirófano para eliminarlos con bisturí. Es más frecuente en personas o regiones corporales de vello grueso, como las ingles, o zonas donde la piel es más densa, que es el caso de la espalda».
«Tanto la foliculitis como la pseudofoliculitis pueden causar dolor e incomodidad (si surgen en un pliegue donde rocen con la ropa). La depilación láser, al no dejar residuos y eliminar de forma progresiva el vello, acaba también con estos granos», detallan.
Otros tratamientos para la piel
En Viamar, además, usan radiofrecuencia para realizar tratamientos de rejuvenecimiento y luchar contra la flacidez corporal. «Es necesario acudir a la clínica a realizar el tratamiento en varias sesiones y así conseguir estimular gracias al calor las células responsables de la producción de colágeno y elastina», apuntan.

Carboxiterapia
Con esta tecnología se puede mejorar la circulación y la acumulación de grasa, además de ser de gran utilidad para otras tareas como la reducción de la celulitis o la cicatrización. Se trata de una terapia con dióxido de carbono, CO2, cuya aplicación produce la oxigenación de las células corporales, provocando una mejora en la circulación. «Esto se consigue gracias a la propiedad vasodilatadora del CO2, que relaja los vasos sanguíneos disminuyendo así la presión arterial», apuntan.
La terapia consiste en una infiltración de dióxido de carbono bajo la piel. «Al detectar dicha infiltración, nuestro organismo elimina el dióxido de carbono dejando únicamente el oxígeno, encargado de la tersidad y luminosidad de nuestra piel. Este tratamiento se puede aplicar en cualquier parte de nuestro cuerpo: cara, párpados, cuello, brazos, piernas… Lo que lo convierte en uno de los tratamientos de medicina estética de más utilidad».
Luz Pulsada
Las manchas son una de las consultas más frecuentes en clínica Viamar. «Los léntigos solares aparecen como consecuencia del abuso del sol tanto en cara, cuello como en el escote y en las manos que están continuamente expuestas a la luz solar. Vivimos en Andalucía y el sol está ahí siempre. La buena noticia es que con nuestro equipo pueden desaparecer».
«Son más frecuentes cuanto más años se han expuesto al sol, el único tratamiento es su destrucción. Aunque se pueden congelar o quemar de manera química con un peeling medio, lo ideal es destruirlos con láser o luz pulsada intensa de forma más conservadora para la piel sana. Siempre es necesario que sea un médico el que diagnostique este tratamiento para descartar lesiones malignas de la piel».

Láser de Plasma
«Con este equipo eliminamos todas las lesiones en relieve de la piel como las verrugas, nevus, miliums que aparecen como consecuencia del envejecimiento. Las sesión es único y se tarda menos de 15 minutos en eliminarlas».