El final del verano se acerca peligrosamente y ahora que has conseguido ese bronceado que tanto te favorece… no quieres perderlo bajo ningún concepto. Pero si ya no podrás ir tanto a la playa o piscina, ¿cómo mantenerte bronceada? ¿Qué hacer para no perder el moreno?
Uno de los primeros pasos es recordar siempre la protección solar de nuestra piel. «Un buen filtro solar no solo debe proteger de los rayos UVB (responsables de los daños inmediatos sobre la piel, como las quemaduras), sino también debe proteger de los rayos UVA (daños en el DNA de la piel, las células, los vasos y los tejidos)», asegura la experta Inmaculada Canterla sobre esta cuestión.
Aprovecha la protección
Además, puedes confiar en un protector solar que aumenta la activación de la melanina y por tanto, alarga el bronceado bronceado hasta el 55% más de tiempo de lo que te duraría de forma natural. Por ejemplo, la gama Broncea + de Ecran.
Beber agua
No solo es cuestión de bronceado, beber agua en abundancia va a ayudar a que tu piel esté en su mejor estado posible. La hidratación, como verás, es clave.
Hidratación
Además de beber agua, deber proporcionar a tu piel bronceada otro tipo de fuentes hidratantes. A través de cremas y aceites que mejoran su aspecto en cuanto a suavidad, nutrición y reparación. Por ejemplo el aceite Huile Prodigeuse de Nuxe, los body yogurt de The Body Shop, etc. Busca siempre un producto de hidratación intensa.
Alimentación pro bronceado
Tu dieta puede ayudarte a seguir bronceada más tiempo. ¿Cómo? Incluye alimentos como la espinaca, sandía y en especial la zanahoria y el tomate, que no sólo nutren tu cuerpo, sino que además te ayudan a mantener el color bronceado por mucho más tiempo porque contienen vitaminas C, E y D y antioxidantes. Nos protegerán la piel frente al sol y aumentarán nuestra capacidad de exponernos al sol. También apunta los frutos secos en la lista de la compra.
Exfoliación
La exfoliación es importante. «Antes y después de exponernos al sol debemos convertirlo en ritual habitual. De esta manera, aunque el moreno se atenúe un poco, el tono de la piel será más uniforme y libre de manchas», nos cuentan desde Marionnaud. La dermatóloga nos concreta las veces que debemos hacerlo: «una vez por semana».
Por ejemplo con este exfoliante de The Body Shop es un producto para exfoliar la piel suavemente y dejarla tersa e hidratada. Exfolia la piel dejándola suave, pero también relaja cuerpo y mente con aceite de Ximenia de Namibia. Para utilizarlo, masajea sobre la piel con movimientos circulares, haciendo especial hincapié en codos y rodillas. Después, retira el excedente con una toalla seca
Evita las duchas calientes
El agua caliente deshidrata la piel por eso lo ideal es que evites las duchas y baños calientes durante estas semanas post verano… Si lo que quieres es alargar tu bronceado y conseguir que tu moreno te acompañe durante el otoño. Opta por duchas frías o templadas.
Y si se ha ido…
Y cuando comiences a ver que el bronceado se va yendo, siempre tienes los autobronceadores para seguir viéndote tan morena como en verano. Y si no te gusta usar ese tipo de productos, el maquillaje es tu gran aliado. Usar bien los polvos de sol o bronceadores puede conseguirte verdaderos milagros.