Las cooperativas montillanas La Unión y La Aurora alertaron ayer de que, de continuar aumentando el nivel de humedad, podría extenderse a las viñas la plaga de la botritis, cuando apenas sí se ha iniciado la corta de las uvas tintas y aún no se ha recolectado la totalidad del fruto que se dedicará a los vinos jóvenes de mesa.
De hecho, el presidente de La Aurora, Juan Rafael Portero, destacó que «ya habíamos hablado con los técnicos para que comenzasen a tratar los focos de esta plaga, que sería nefasta y máxime cuando ya las uvas contienen una importante concentración de azúcares».
Portero incidió en que, de seguir lloviendo, esta alta concentración de azúcares haría que «las uvas puedan reventar», y subrayó que, en el caso de los vinos dulces, «no hay enemigo peor que la botritis, porque aumenta la acidez volátil y le hace perder aromas y calidad al Pedro Ximénez».
Pérdidas económicas
De no operarse un cambio climático, recalcó que podría redundar en que esta campaña no extendiesen la pasera, «pues podrían perderse de 300.000 a 400.000 euros de volver a repetirse una tormenta así».
Así, la Aurora paga el kilo de uva para pasera a unos 0,42 euros y ha planificado destinar esta vendimia un millón de kilos al Pedro Ximénez.
Por su parte, desde la cooperativa La Unión también mostraron su preocupación por que el nivel de humedad siguiese subiendo, pero confiaron en que «se trate sólo de una tormenta pasajera».
No en balde, las primeras estimaciones de cosecha hechas por la organización agraria Asaja-Córdoba y por el propio Consejo Regulador de Montilla-Moriles, señalaban buenas perspectivas comerciales en clara ventaja sobre otras denominaciones nacionales que se han visto afectadas por las últimas tormentas de verano, especialmente en la zona norte y en Levante, y que inician la vendimia al menos medio mes después que en Córdoba.
Para Asaja, además, «habrá que esperar a entrar hasta el interior de las viñas para observar el estado de los racimos más bajos, que han podido verse afectados por barros y arrolladeros», aparte de que «en las viñas en espaldera quizá se hayan producido algunos daños por la caída de algunos tramos producida por cárcavas y arroyos».




