El cuarto fallecido en accidente laboral en lo que va de año en la provincia de Córdoba se registró ayer en la localidad Añora, a las 11.25 horas, cuando un hombre de 58 años, que responde a las siglas de F.E.L., se precipitó al vacío desde un primer piso de un edifico municipal, mientras trabajaba en una obra a cargo del Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL).
Según detalló, por voz del secretario de Acción Sindical de la Construcción de CC.OO., Raúl Tirado, un delegado del sindicato testigo presencial de los hechos, la obra estaba bien apuntalada y los materiales eran nuevos, si bien la tabla sobre la que se encontraba el fallecido estaba en mal estado y no había ni red ni barandilla, «materiales que muy probablemente hubieran evitado este resultado mortal».
El sindicato insistió en que, a pesar de que el fallecido llevaba toda su vida trabajando en la construcción, «y de hecho era uno de los dueños de la empresa familiar FAES, que realizaba las actuaciones», es necesario extremar siempre las precauciones cuando se trabaja en altura.
Por su parte, desde el propio Ayuntamiento se garantizó que la obra, correspondiente a un edificio nuevo de uso cultural, ubicado en la calle Iglesia, cumplía con un plan de seguridad aprobado, por lo que aseguró que «todo estaba absolutamente reglado».
Se da la circunstancia de que el fallecido es el padre de la concejal del PP María Esther Espejo Bejarano.
Los otros tres fallecidos en este año fueron un obrero de 42 años en Cabra el pasado 28 de abril; un vigilante de seguridad que viajaba en un furgón en Córdoba, el pasado 10 de agosto, y un joven de 26 años en Lucena, el pasado 21 de julio.




