Bodegueros, viticultores, cooperativistas y miembros del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles celebraron ayer una reunión para evaluar la situación de la vendimia tras la fuerte tormenta de la semana pasada y, a pesar de que en algunas zonas están afectadas en su totalidad, se garantiza el abastecimiento total del mercado con vinos de absoluta calidad siempre que el tiempo acompañe.
Según explicó a ABC el secretario del Consejo Regulador, Manuel López Alejandre, se han producido «daños puntuales» en algunos viñedos, donde «se perdió el cien por cien de las cepas en espaldera, que desaparecieron del mapa y acabaron arrasadas del todo». Eso ocurrió, por ejemplo, en el término de Aguilar de la Frontera, así como en algunas partes de Montilla y el tipo de uva afectada corresponde al Pedro Ximénez y algunas de vino tinto.
«Todavía es pronto para analizar cuánta superficie se ha perdido, ya que tenemos que entrar en zonas donde el lodo todavía es un impedimento, pero ya estamos elaborando ese estudio del área tan dramáticamente afectada», abundó el responsable del Consejo.
Por lo demás, donde no llovió el nivel de maduración «está siendo normal» y donde cayó algo de agua, pero sin llegar al volumen de Aguilar, «tenemos el mejor remedio para que el fruto acabe saneado», explicó López Alejandre, en alusión a la alerta naranja puesta en marcha para la Campiña cordobesa por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, en la que a lo largo del día de hoy se alcanzarán temperaturas de hasta 42 grados. Y se espera que en los próximos días sean similares.
«El aire caliente, las altas temperaturas y el sol son los mejores funguicidas que hay, y la uva que esté afectada de botrytis acabará perfectamente sana», incidió el secretario del Consejo Regulador. Por ello, el sector se mostró «optimista» respecto a la producción de calidad, que está garantizada, ya que las pérdidas equilibrarán la cosecha de este año, que se esperaba algo por encima, con la de la pasada campaña.
Indemnizaciones
Sobre los agricultores que han perdido la totalidad de sus vides, Manuel López Alejandre aseguró que la mayoría estaban aseguradas, por lo que serán indemnizados, pero las que no lo están, «conocemos la sensibilidad del delegado de Agricultura, Francisco Zurera, hacia el sector y esperamos que algo hará al respecto».
No obstante, el Consejo Regulador adelantó también que se van a establecer una serie de medidas extraordinarias de obligado cumplimiento en las normas de vendimia, con objeto de garantizar que la uva que se reciba en los lagares sea de calidad apropiada para la obtención de vinos aptos para la Denominación de Origen.
Entre ellas, por ejemplo, los agricultores deberán de realizar una vendimia selectiva y los lagares y cooperativas, separar la uva sana de la afectada en distintas tolvas de recepción o en horarios de recepción distintos, para la posterior obtención de vinos de calidad.




