La protección de los Baños de Popea, situados en la barriada de Santa María de Trassierra, lleva tres años de demora pues, según recordó ayer el viceportavoz del IU en el Ayuntamiento, Francisco Cobos, «estamos en un proceso de expropiación de la zona tras el que se podrá convertir en un parque periurbano de titularidad municipal».
Este Lugar de Interés Comunitario (LIC) ha caído en saco roto y sólo interesa a los grupos ecologistas que llevan años realizando limpiezas y mediciones de la contaminación de los arroyos por su cuenta y sólo ellos recuerdan el abandono de este enclave natural cada verano. Mientras tanto, todos los frentes municipales para proteger este llevan años de retraso.
Por un lado, la expropiación de los terrenos anunciada en 2006 —en su mayoría, propiedad del empresario Rafael Gómez— acumula tres años de retraso, un paso indispensable para que Popea pase a ser de titularidad municipal y se pueda construir un centro de educación medioambiental en esta zona protegida que cuenta con casi 240.000 hectáreas. Una demora que en diciembre del año pasado, el presidente de la Gerencia de Urbanismo, Francisco Tejada, explicó que «no se había resuelto por falta de presupuesto».
Sólo mociones
Asimismo, a lo largo de los años desde, al menos 2005, no han dejado de aprobarse en plenos municipales mociones que instan a la Junta de Andalucía a tomar medidas para proteger el paraje de cascadas y pozas naturales y para que lo declare Monumento Natural. Los ecologistas parecen haber desistido ya en su empeño y reclaman que limpien la zona y que eliminen la contaminación de aguas fecales que se vierten en el arroyo Molino. Este vertido contaminante es otra batalla de la lucha por cuidar los Baños, pues en el arroyo que discurre por ellos se vierten las aguas residuales de las parcelaciones ilegales, situación que en 2006 el Ayuntamiento propuso solucionar mediante la construcción de una tubería que desviase los residuos hasta el colector de La Golondrina, proyecto que realizaría la empresa pública Emacsa y del que aún no se sabe nada.
Después de que este periódico publicara la existencia de focos de suciedad en el entorno de los Baños, el viceportavoz de IU en el Ayuntamiento de Córdoba, Francisco Cobos, calificó ayer de «lamentable» la suciedad que se concentra en el paraje natural.
Por otro lado, el también delegado municipal de Medio Ambiente lamentó la falta de «civismo» de los usuarios del paraje, declarado como no urbanizable y bajo el Plan de Especial Proteccíón de la Sierra de Córdoba, que también está en una eterna fase de alegaciones, y que recoge actuaciones específicas para preservar los Baños, los arroyos Molino y Bejarano, así como el río Guadiato, entre otros espacios.




