La apuesta para superar la anomalía histórica del PSOE en la capital es toda una incógnita electoral. Con una carrera política aún corta —ingresó en el partido en 1996 y ocupa cargos orgánicos desde 2000—, Juan Pablo Durán se enfrenta en los próximos nueve meses al reto más codiciado por un político local —el de optar a la Alcaldía— y que acaso él nunca pensó que podía estar al alcance de su mano. O tal vez sí. En 2008, cuando fue proclamado secretario general de los socialistas cordobeses, aprendió con rapidez los resortes del poder de una formación que seguía arrastrando el complejo de pintar muy poco en la política municipal.
Hacía entonces un año de las últimas elecciones locales y Rafael Blanco no conseguía que su trabajo en el Ayuntamiento luciera mucho más que los escuálidos resultados cosechados en las urnas. Empezó la bicefalia en el PSOE de la capital, porque Durán no dudaba en entrometerse en cuestiones que atañían en exclusiva al Consistorio y que, por tanto, merecían el posicionamiento de Blanco y no de él. El portavoz municipal no ocultaba en privado su incomodidad por las constantes interferencias del secretario general, que si algo dejó claro desde el principio fue que su ambición era inversamente proporcional a los méritos de su currículum. Al menos, de los que constan en la página web del partido, que se limita a glosar sus cargos en el aparato del PSOE y a señalar que ocupó el puesto de consejero delegado en una empresa relacionada con los subproductos de la madera, Rimacor. La compañía no fue precisamente un ejemplo de eficiencia gestora, según algunas fuentes consultadas por este periódico.
«¿Su profesión? Político»
«¿Su profesión? La política. No nos consta que sea ni diplomado, todo lo más que puede presentarse es como administrativo», suscribe un militante con amplia trayectoria del Centro de la ciudad y crítico con la decisión de nombrar a Juan Pablo Durán como candidato a la cita electoral del próximo 22 de mayo.
A falta de méritos académicos conocidos, el ya cabeza de lista a las municipales es un alumno aventajado en la política del regate corto. Lo ha demostrado con creces en el cruce de invectivas que ha sostenido con el presidente provincial del PP y también , José Antonio Nieto, durante el proceso frustrado de fusión entre Cajasur y Unicaja. Tanto aprecio se tienen el uno por el otro que este último se refirió ayer a Durán como «esa persona» y se negó a referirse a él por su nombre y apellidos. La campaña electoral promete.
«El tema Cajasur será la estrella en los próximos nueve meses: Juan Pablo no se va a quedar callado como el PP se ponga gallito, y que conste que tiene cosas que contar», sostiene otro militante del Distrito Sur. Pero también puede ser una gran losa.
«Aunque es cierto que su bagaje político es más bien escaso, hay que confiar en él, porque si algo no le faltan son ganas, empeño, porque él se cree esto de la política, cree que sirve para algo», tercia otro socialista que conoce al secretario general desde hace más de una década. «No hay que mi-nusvalorarlo —añade—, porque igual que consiguió imponerse en el partido como secretario general a base de esfuerzo, ahora será capaz de generar la ilusión que nos hace falta a los socialistas para dejar atrás esta maldición que tenemos con las municipales».
Pero el primer tramo como candidato oficial lo va a recorrer Juan Pablo Durán con la vista puesta en dos metas, citadas por un militante de la agrupación de Ciudad Jardín. «Lo primero es conseguir que la gente se olvide de este espectáculo que hemos dado conlas cábalas de Moratinos; y el segundo trasmitir a la gente cierta complicidad con Blanco, que aunque sea el derrotado hay que darle su sitio».
El reto final está claro: arañar todos los votos que pueda a una Izquierda Unida que concurrirá a las elecciones con un candidato —Andrés Ocaña— bragado en política pero cuya rentabilidad en las urnas es casi tan enigmática como la de Durán.
«El objetivo es quitarle, al menos, un concejal a IU: Juan Pablo se daría con un canto en los dientes si lograse ese resultado», indica uno de los militantes consultados y que ayer asistió, como el resto de las bases socialistas, a sus respectivas agrupaciones locales para refrendar la propuesta de aspirante a la Alcaldía que ayer les elevó la Ejecutiva municipal.
«Juan Pablo va a poner toda la carne en el asador, eso es seguro, y todo dependerá del programa con el que se presente y del equipo que forme para completar su lista», agrega el mismo socialista.
«¿Que es un segundón? Ya veremos, porque eso lo dirán las urnas y te aseguro que como poco igualará los cuatro concejales que cosecharon Rafael Blanco y José Mellado en 2007 y 2003», añade.




