MARTA VILLASECA
CÓRDOBA
El matemático danés Mogens Niss fue el encargado de inaugurar ayer el curso de conferencias que se prolongará durante el XIII Congreso de Enseñanza y Aprendizaje de Matemáticas, celebrado en el Rectorado. Niss, uno de los responsables del Informe PISA de la OCDE, estudio que analiza el rendimiento de los estudiantes a nivel mundial, afirmó que, a día de hoy, «no existe un plan de estudios de oro» y que garantice el éxito.
— ¿Cuál cree que es el motivo por el que España suspende en todos los Informes Pisa?
—No creo que sea problema sólo de España. De hecho, hay otros países en su misma situación. Sin embargo, intuyo que, por la tradición de la pedagogía de las matemáticas en este país, probablemente se deba a que desde siempre se han centrado en la enseñanza a partir del propio lenguaje de las matemáticas, y no tanto la aplicación de éstas al mundo real. Lo que ocurre es que el sistema de evaluación de PISA se basa en la alfabetización en las matemáticas, no tanto en los conceptos matemáticos.
—¿Cómo se deben entender los resultados del informe?
—Los políticos de todos los países suelen aprovechar los resultados del Informe, sean favorables o no. Pero en realidad lo que se puede ver es que lo que hacen en educación, lo harían con independencia de los resultados de PISA. De hecho, hay países en los que los resultados son positivos y, aún así, utilizan el informe para justificar distintos cambios.
—Observando que España se encuentra muy por debajo de la media, ¿cuál sería la reforma educativa idónea?
—No hay regla de oro para que una reforma educativa tenga éxito. Pero sí es verdad que para que haya un éxito, al menos moderado, el profesorado tiene que sentirse implicado en esa reforma. Si éste no la hace suya, es muy difícil que una reforma tenga éxito. Desde luego no triunfará si son los políticos los que establezcan unas normas y obliguen a los profesores a ceñirse a ellas sin preguntar.
—Dinamarca se sitúa por encima de la media, ¿debería España aprender de ella?
—Es difícil trasladar la plantilla de un país a otro. Lo único que sí es verdad es que el profesorado danés está muy implicado en las cuestiones educativas, en este caso en las matemáticas, independientemente de las cuestiones políticas.
—Usted dijo una vez que «la política de verdad son los números», ¿a qué se refería?
—Los políticos suelen manipular los números. De ahí, la importancia en la educación de las matemáticas, en los países democráticos, para poder interpretar las cifras y, controlar a su vez, a los propios políticos.




