La confirmación de la catarsis en el grupo municipal socialista no es tal. Es sólo un error. Un posible patinazo de una concejal que en otras circunstancias no habría pasado de una anécdota pero se ha convertido en una cuestión categórica debido a la delicada situación del PSOE en el Ayuntamiento, con su portavoz, Rafael Blanco, desplazado de la pugna electoral de la próxima primavera en favor del secretario provincial, Juan Pablo Durán.
El suelo ha atraído a los especuladores. Fue el «número dos» del PSOE-A, el cordobés Rafael Velasco, quien le enmendó la plana hace dos días a Blanco y le recriminó que el partido apoyara en el Pleno de la pasada semana una moción conjunta con IU y PP en favor de que el Ayuntamiento canjeara la deuda con el Estado a través de solares. La propia Junta de Andalucía le echó ayer más leña a la hoguera en la que se consume la vida del portavoz municipal socialista: «Es un error que los ayuntamientos puedan plantear la posibilidad de desprenderse de suelo para pagar las deudas contraídas con el Gobierno central», afirmó el consejero de Gobernación y Justicia, Luis Pizarro.
Durán no defraudó y siguió el argumentario oficial vía nota de prensa enviada a los medios de comunicación a mediodía. «Éste es un debate estéril», subrayó el candidato a la Alcaldía. Y añadió: «Es cierto que el pago de la devolución debe realizarse mediante un acuerdo de diálogo entre el Ayuntamiento y el Estado, pero al final se tendrá que aceptar una fórmula de pago».
El agraviado, Rafael Blanco, no tuvo más remedio que referirse a la comidilla en un acto público al final de la mañana. Y lo hizo negando la mayor: «No hay ningún tipo de discrepancia entre la moción que apoyamos y la postura del PSOE», declaró. El también primer teniente de alcalde, que apeló a su condición de «amigo» de Velasco, precisó que «la posición del grupo municipal socialista está, de manera inequívoca, con las directrices que marca el PSOE, de modo que se equivoca quien quiera hallar en este tema algún tipo de distensión».
Las diferencias, empero, parece que están dentro del grupo municipal. Porque las fuentes socialistas del Ayuntamiento consultadas por este periódico confirmaron que el apoyo a la moción de marras obedeció a una confusión de la edil que debía defenderla, en este caso María de los Ángeles Luna, y que ella niega. Según estas fuentes, en una reunión preparatoria del Pleno a la que asistieron el secretario de la ejecutiva local, Francisco García, y el alcaldable del PSOE, Juan Pablo Durán, el grupo decidió no apoyar la moción del PP a favor del pago de la deuda al Estado en solares. Pero Luna la secundó antes del Pleno y sobre la marcha al entender que la moción, a la que se sumó IU, no contravenía los dictados de su grupo. Velasco y Durán saben que todo ha sido una confusión, pero siguen alimentando la sensación de que dejan a la deriva a Rafael Blanco.




