A falta de poco menos de ocho meses para las próximas elecciones municipales, Rosa Aguilar entró ayer en campaña con un partido distinto a aquel con el que se presentó a las anteriores, las de 2007. Lo hizo según su particular forma, con el lenguaje de los gestos y no con el de las palabras a las que a tantos retruécanos somete, pero lo hizo.
La consejera de Obras Públicas se dejó caer por Córdoba junto al presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, en la clausura del congreso regional de las Juventudes Socialistas. No es el lugar en el que cualquier esperara verla hace unos dos años, pero el caso es que el acto trascendió su propia convocatoria para transformarse en algo más, puesto que lo más importante de la cita fueron las referencias a la política nacional.
Fue una cita preelectoral, en la que José Antonio Griñán aprovechó para arropar a Juan Pablo Durán, recientemente elegido para optar a la Alcaldía de Córdoba por el PSOE. Rosa Aguilar no tomó la palabra, pero antes del acto no perdió ocasión para mostrarse muy cariñosa con el hombre que aspira a ocupar el sillón en que ella estuvo sentada durante casi diez años, aunque fuera gracias a otras siglas políticas.
Sobre su implicación con el proyecto socialista lo dijeron todo los gestos de afecto hacia Durán, los mismos que ha tenido con su sucesor en Capitulares, Andrés Ocaña, después de haber dejado el puesto para sentarse en el Consejo de Gobierno que preside José Antonio Griñán.
Estética de mitin
Era la primera vez que la consejera de Obras Públicas se mostraba en público con Juan Pablo Durán desde que éste es oficialmente el aspirante a la Alcaldía de Córdoba, lo que sucedió hace menos de dos semanas. No subió con él al estrado, lo que sí hizo Griñán, que con los gestos característicos de los actos electorales ensalzó su perfil para ser aspirante a regidor municipal de Córdoba en las próximas elecciones. Su apuesta para estos comicios en toda Andalucía es «renovar las ideas y formar equipos fuertes». «Nuestros programas tienen las semillas del cambio que los hace creíbles», manifestó.
Por lo demás, el acto con el que se cerraba el encuentro de los cachorros socialistas de Andalucía tuvo todo el aspecto y el contenido de un mitin de campaña, donde se abordaron todo tipo de asuntos políticos. El presidente de la Junta de Andalucía aprovechó para atacar al PP por oponerse a los Presupuestos Generales del Estado y les reprochó que se hayan mostrado en contra «sin haberlos leído ni siquiera».
«Simplemente los critica porque son el partido del no», afirmó Griñán, que además dijo que el PP no expone «cuál es su alternativa». Defendió la subida de la tributación a las rentas de más de 120.000 euros al año, afirmando que se trata de una «medida de equidad» que afecta a no más de 100.000 contribuyentes de España, por lo que considera que es «de justicia» que se haya hecho, teniendo en cuenta que es «un momento en el que reclamamos la austeridad». El presidente de la Junta de Andalucía lamentó además que «la derecha no sólo no haya apoyado para salir de la crisis, sino que se ha aliado con ella para luchar contra el Gobierno».
También reprochó a la formación popular que subiera los impuestos en algunas ocasiones cuando estaba al frente del Gobierno.




