CÓRDOBA
Las alarmas no se han apagado en el sector aceitero por mucho mensaje positivo que se lance desde la Administración; el último, el de la ministra Elena Espinosa, que en su última visita a Córdoba dijo que no hay crisis de precios y que se está remontando. Pero los números son muy tozudos y las organizaciones de productores han asumido el papel de martillo y no cejan en su intento de que el Gobierno presione a la Comisión Europea para que se autoricen las ayudas al almacenamiento privado de aceite, que permitan retirar producto del mercado y elevar las cotizaciones.
En estos momentos, según las estadísticas con las que trabaja la Consejería de Agricultura, el precio medio del aceite de oliva virgen —en todas sus categorías y acidez— es de 1,88 euros por kilo en Andalucía, con máximos que llegan a 2,10 y mínimos que están en 1,71 euros.
Frente a estas cotizaciones en origen, los costes oficiales de producción rondan los 2,29 euros por kilo, en un cálculo realizado por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, según recuerda la organización agraria COAG. Esto quiere decir que el precio medio al que se paga el aceite virgen en almazara es un 21 por ciento inferior a lo que cuesta producirlo, argumento más que suficiente para reclamar la red para no caer al vacío. COAG ya le ha puesto cifras: 500 millones de euros si no se activan los contratos de almacenamiento como sí se hizo —aunque con cierta demora— en la campaña de 2008/2009, cuando los precios se desplomaron en una «primavera negra» hasta 1,60 euros. Entonces, siempre según esta organización agraria, se perdieron en Andalucía en torno a 300 millones de euros.
Año de caídas
La estadística que ofrece la Consejería de Agricultura está teñida de rojo en el apartado de la variación anual del precio del aceite virgen de oliva (sin incluir el lampante). A estas alturas del año, las pérdidas acumuladas suman una media de 46,4 euros por cada 100 kilos. Y hay casos de descensos de hasta 63 euros y con mínimos de 11.
Lo menos malo es que la tendencia de las últimas semanas es de cierta recuperación, pero lejos de los umbrales de rentabilidad que indican los afectados.
Según qué interlocutor, un precio en origen aceptable estaría entre una horquilla de 2,30 a 3 euros por cada kilo, pero en estos momentos nada indica que el mercado se acerque a estas cifras.
Según los expertos de las lonjas de aceite, apenas se registran operaciones, sólo algunas cisternas sueltas y todos pendientes de cómo comience la campaña de recolección. Las primeras almazaras en abrir en Córdoba lo harán aproximadamente en un mes y entonces se verá si los pronósticos de hoy son acertados.




