En Córdoba, ya ha dejado de ser novedad el descenso de las inversiones del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. En 2011, la provincia sumará su cuarto año seguido con caída de los fondos que llegan del Gobierno central. Bien es cierto que en este periodo de bajadas nunca se había visto una como la prevista para el próximo ejercicio. Según el borrador de los Presupuestos del Estado, hecho público el jueves, las inversiones se hundirán un 48%, lo que convertirá a Córdoba en el territorio andaluz donde más desciendan.
Por estos lares, hay que echar la vista atrás hasta 2007 —antes del estallido de la crisis— para encontrar las últimas cuentas nacionales en las que los fondos inyectados a la provincia tuvieran subida interanual. En aquel año, el Gobierno consignó 396,5 millones, un 7,8% más que en 2006. Desde entonces, esa cifra no ha hecho más que mermar.
En 2008, el descenso fue del 1,6%, mientras que en 2009 la caída ya alcanzó los dos dígitos: 11,7%. Y en el año en curso, la tendencia a la baja se acentuó: reducción del 13,4%.
Castigados por la crisis
Pero, el proyecto de Presupuestos de 2011 es el que se lleva la «palma» —en el resto de años, la comparativa se ha hecho con cifras absolutas y cerradas de las cuentas—. Si se compara con el borrador de 2010, se aprecia que el importe de las actuaciones del Ejecutivo en Córdoba caerá un 48,4%.
Eso en millones contantes y sonantes supone 143 menos e implica que sea la provincia de la región donde más retrocederán las aportaciones del Gobierno.
Se situarán en 152,1 millones, según el anexo de inversiones de los Presupuestos de la Nación, que es el instrumento que sirve para hacer la comparación entre provincias. No obstante, hay que matizar que en ocasiones el dinero recibido por un territorio puede ser algo mayor. Por ejemplo, en el caso de Córdoba, en la práctica ingresará 155,6 millones, ya que a los citados 152 hay que sumar otros 3,5 más para el Centro de Congresos, pero que no se contabilizan propiamente como inversión, sino como transferencia de capital.
Y el hecho de que el Presupuesto del Estado esté marcado de forma general por la austeridad, a la que obliga la crisis, no sirve por sí sólo como explicación a lo sucedido por estos lares, ya que en Córdoba el desplome es bastante mayor que el experimentado en el resto de provincias de la comunidad. Aquí, el «tijeretazo» se vuelve hachazo.
Así, para hallar el siguiente territorio donde más caerán los fondos para proyectos, hay que irse a Sevilla. Allí, la merma será del 35,8%, casi trece puntos menos que aquí. Como es lógico, la provincia supera también con creces a la bajada que sufrirá Andalucía: un 29%.
Visto lo visto, los presupuestos del Estado no contribuirán a la recuperación de Córdoba, que necesita revulsivos tras ser vapuleada por la crisis. Así, la recesión ha situado su tasa de paro en el 28,7% —eso implica que 29 de cada 100 personas que quieren trabajar no pueden hacerlo—, la sexta más alta de España. A finales de 2007, era del 15%.
Y la actividad de la provincia está acusando seriamente el golpe. Según las estimaciones de Analistas Económicos (grupo de estudios de Unicaja), fue el segundo territorio andaluz donde más se contrajo el PIB en 2009: un 3,9%. Sólo la superó Málaga (4,1%) y el descenso fue más acusado que el experimentado en la región (3,5%) y España (3,6%).
No parece, pues, que la «receta» que le ha extendido el Gobierno a Córdoba sea la mejor, ni mucho menos, para sanar a un paciente muy enfermo.




