La Fiscalía solicita un año y tres meses para cada uno de los dos acusados de golpear con fuerza a agentes de la Policía Nacional cuando éstos creaban un cordón para facilitar el acceso a trabajadores y clientes a las puertas de El Cortés Inglés, durante la jornada de huelga general. Los encartados, J.B.H. y P.C.M., integraban el pasado miércoles un piquete compuesto por unas 200 personas que trataron de bloquear, en el momento de su apertura, la entrada principal al centro comercial de la avenida Ronda de los Tejares, lo que derivó en un duro enfrentamiento con efectivos del cuerpo de seguridad.
El fiscal acusa a cada uno de ellos de dos delitos de atentado contra la autoridad, por lo que solicita un año y tres meses de prisión e inhabilitación para el derecho de sufragio mientras dure la condena. También son acusados de un delito de coacciones contra las personas que libremente querían acceder al interior del establecimiento y ejercer su derecho al trabajo, por lo que se enfrentan a otra pena de 15 meses de multa con cuota diaria de 10 euros. No sólo bloquearon la entrada a usuarios y empleados, sino que también profirieron contra ellos insultos y se dedicaron a empujarles.
El fiscal pide también que se les imputen dos faltas de lesiones con una pena de 30 días de multa y el pago de las costas judiciales por las lesiones que ocasionaron a los funcionarios.
En su calificación, el fiscal expone que J.B.H. estaba «ataviado con un pasamontañas y portaba una defensa (porra) en la mano». El acusado se dirigió hacia los dos policías que cumplían con su trabajo, que, al tratar de arrebatársela, recibieron golpes, patadas y empujones de J.B.H. hasta que consiguieron reducirlo.
En lo que respecta al otro «piquetero» que fue detenido, P.C.M., que es miembro de la Unión de Juventudes Comunistas en Córdoba, emprendió un forcejeo contra otros dos uniformados y propinó una fuerte patada en la pierna izquierda a uno de ellos, cuando éstos le solicitaron la documentación al objeto de identificarlo.
En vista de que la violencia de los piquetes iba en aumento y no estaban dispuestos a dar su brazo a torcer, los agentes formaron un cordón policial para permitir que entraran los clientes. Esta intervención —según relata el fiscal en su escrito— provocó «una respuesta violenta de los manifestantes, que empujaban e increpaban a los agentes y lanzaban huevos contra la fachada» del centro.
Las agresiones del miembro de Juventudes Comunistas causaron una contractura muscular paravertebral y la inflamación de una articulación a uno de los agentes, que precisó atención sanitaria y se ha quedado durante 14 días impedido para cumplir su trabajo. Otro efectivo sufrió una erosión superficial y un hematoma en la pierna izquierda.
Cuatro agentes lesionados
Por último, J.B.H. provocó a otro funcionario un dolor en el bíceps y la muñeca izquierda, mientras que otro agente presentó lesiones en la zona dorsolumbar, antebrazo y muñeca izquierda, un hematoma en el antebrazo y una contractura muscular.
Aparte de los dos encausados, la huelga se saldó con otras dos detenciones de miembros de piquetes por coacciones y vandalismo.




