El Consistorio gobernado por IU no está dispuesto a prescindir de ninguna potencial fuente de ingresos inmerso, como está, en una delicada situación financiera que e va a obligar a aprobar el segundo plan de saneamiento.
Hace tan sólo unos días, la concejala de Hacienda, Asunción Gallego, dio a conocer públicamente el déficit presupuestario del último ejercicio, cifrado en 3 millones de euros, que han dejado maltrechas arcas municipales. Y ayer, la Policía Local informó a través de portavoces oficiales que, «velando por el cumplimiento de las ordenanzas municipales» en lo relativo a «basuras, perros, ruidos molestos, limpieza en la vía pública o parcelas, se han cursado las correspondientes denuncias».
La justificación que se da es la intención del Consistorio en hacer cumplir las normas y «colaborar con el mantenimiento de una ciudad más limpia, segura, higiénica y confortable». Por este motivo, se ha decidido intensificar «la vigilancia sobre aquellas actitudes que, pese a ser minoritarias, contribuyen a hacer la vida de la mayoría menos agradable».
Curiosamente, se estrechan la vigilancia en los últimos meses, hecho que coincide en el tiempo con la situación de necesidad de caudales que tiene esta Administración. Por no recoger excrementos de animales de la vía pública, se han realizado 16 apercibimiento y se ha sancionado a 11 propietarios de perros potencialmente peligrosos que carecían de licencia. Por el depósito de basura fuera de los horarios y lugares establecidos se han interpuesto 63 denuncias, nueve de ellas por dejar basura tras la retirada del puesto del mercadillo ambulante de los viernes, expedientándose también a 33 establecimientos comerciales por esparcir octavillas publicitarias en la vía pública.
Han llevado a cabo 19 denuncias por ruidos molestos en establecimientos, vehículos con música alta y megafonía; 38 por falta de mantenimiento o vallado adecuado en solares urbanos y 32 por hacer botellón fuera del lugar señalado para este efecto.
Multas con fotografías
Y anuncian las fuentes oficiales de la Alcaldía que «para evitar la impunidad de aquellas infracciones de tráfico y vehículos mal estacionados», a los que los agentes no podía sancionar porque la parada del vehículo policial podría provocar un caos circulatorio, a partir de ahora los agentes disponen de cámaras fotográficas que permitirán contar con un documento gráfico que avance la sanción posterior. Iigualmente la fotografía permanecerá en los archivos municipales a disposición del infractor y como forma de constatar el hecho sancionado.




