Todo apunta a que caerá en saco roto la petición del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, para que los carteles y folletos promocionales de la ciudad omitan la alusión a la Mezquita y se sustituya por la denominación, más rigurosa de Catedral, tal y como está establecida desde hace ocho siglos. El alcalde, Andrés Ocaña, de IU, quiso ayer zanjar el debate asegurando que el Ayuntamiento continuará utilizando el término Mezquita-Catedral en los documentos oficiales y de trabajo, del mismo modo que también se incluyó esta denominación en el dossier de Córdoba para la candidatura a la Capital Europea de la Cultura en 2016, con el que ha pasado el primer corte entre las ciudades candidatas.
«Creo que no merece la pena detenerse dos minutos en desarrollar una polémica con este asunto», afirmó el regidor, quien recordó que la denominación de Mezquita-Catedral es la utilizada por la Unesco para declarar al monumento como Patrimonio de la Humanidad en 1984 y, además, existe una resolución del Pleno que también respalda esta nomenclatura.
En defensa del obispo salió ayer el portavoz popular en el Ayuntamiento de Córdoba, José Antonio Nieto, quien declaró que «el obispo está defendiendo lo suyo, representa a los católicos y defiende al concepto de Catedral que evidentemente tiene». El alcaldable popular dijo que «respeta» la postura del prelado y cree «absurdo generar una polémica en torno a ello», en alusión a los ataques que recibió éste del secretario provincial del PSOE, Juan Pablo Durán, que insinuó que Demetrio Fernández era intolerante.
Críticas a Durán
Nieto explicó que el obispo se limitó a «describir una realidad: ahora es Catedral, antes era Mezquita. Así está conocida por todo el mundo y afortunadamente para Córdoba está en nuestra ciudad y es un reclamo para miles de turistas que vienen a visitarla».
Refiriéndose a las declaraciones de Durán, Nieto dijo que «una persona que se dedica a entrar en polémica con el obispo desde un partido político tiene un problema de ubicación y de saber con quién se hace política». Al PSOE Nieto le recordó que el PP «no hace política con organizaciones sociales o religiosas, nosotros confrontamos ideas con el resto de partidos políticos. Creo que el obispo está haciendo una defensa de algo que está siendo importante y desde luego a mí no me corresponde juzgarlo o valorarlo».
De otro lado, en cuanto a si hay que cambiar la nomenclatura de los folletos donde pone Catedral por Mezquita, Nieto dijo que lo que tenemos que hacer desde las administraciones es «tener claro cuál es el interés de los ciudadanos respetar, las opiniones de todo el mundo, entender lo que cada uno quiere defender y huir de polémicas que no llevan a nada positivo». El dirigente popular alabó la labor de la Iglesia, pues «le debemos el mantenimiento y su conservación al Cabildo».
Por su parte, la portavoz de la Junta Islámica, Isabel Romero, declaró a Efe que «cada uno en su casa es dueño de lo que tiene y hace con ello lo que quiere», pero sostiene que, con la supresión del término Mezquita «quien pierde es Córdoba».
En su opinión, la Iglesia «confunde el uso religioso con la consideración patrimonial» y, tras apuntar que la Unesco la denomina Mezquita-Catedral, cuestionó si la eliminación del término no tendría también repercusiones negativas para el reconocimiento del monumento como Patrimonio de la Humanidad.




