Desde hacía unas semanas, las denuncias por robos en el interior de vehículos en Carlos III y la Fuensanta habían experimentado un repunte significativo. Por ello, los efectivos del Cuerpo Nacional de la Policía establecieron un dispositivo especial para detener a los cacos. Y la labor de vigilancia ha dado sus frutos. Los agentes lograron arrestar finalmente a los cuatro presuntos ladrones.
Las sustracciones se cometían siempre en la misma franja horaria, a partir de la 1.00 horas, y mediante un «modus operandi» concreto: mientras uno de los delincuentes se encargaba de las labores de vigilancia, los otros procedían al robo después de romper uno de los cristales de los vehículos.
Fue sobre las 1.30 horas del pasado sábado cuando los agentes pudieron sorprender «in fraganti» a los asaltantes en una explanada.
A los cuatro arrestados les constan numerosos antecedentes por robos con fuerza. En concreto, dos de ellos, para los que la titular del juzgado en funciones de guardia decretó prisión preventiva, fueron arrestados el 7 de octubre tras cometer 14 robos.
Por otro lado, varias salas de lo Penal celebrarán en breve diversas vistas orales por sustracciones con violencia en jardines de la capital.
Uno de los más violentos fue el protagonizado, presuntamente, por A.G.C. en noviembre de 2005. En compañía de otras dos personas, abordó a un joven cuando caminaba de madrugada por el parque Juan Carlos I.
A base de golpes
Según el escrito del fiscal, que le pide tres años de cárcel, el acusado exigió a la víctima su cartera y, como le dijo que no tenía, junto con sus cómplices, le propinó una brutal paliza y se llevó los 15 euros que tenía en los bolsillos. Después, se dio a la fuga.
Otro caso similar y que va a juicio el próximo día 19 tuvo lugar en los jardines de La Victoria en enero de 2008. M.A.T.C., que por entonces contaba con 20 años, exigió el móvil a un chico que paseaba con unas amigas. Unas horas antes había sustraído el terminal a otra víctima, un menor, en la calle Nuestra Señora de la Paz y Esperanza. Por ser reincidente, el Ministerio Público pide para él nueve años y medio de prisión.




