Cuando se inauguró el Centro de Interpretación del Tren del Aceite de Cabra (CITA), pocos podían imaginar que se quedaría en la vía muerta tras comprobar que la reutilización de las antiguas infraestructuras ferroviarias de la extinta línea Linares-Puente Genil se estaban convirtiendo en curiosos restaurantes con cierto éxito y, sin embargo, a la antigua estación de Cabra el nuevo uso que se le daba no era otro que un museo en el que se mostraba a los visitantes la historia de una línea ferroviaria que se puso en funcionamiento a finales del siglo XIX.
El «Tren del Aceite» era el nombre con el que se conocía a una línea que unía las localidades olivareras de la provincia de Córdoba y Jaén y que, tras su declive, fue finalmente clausurada por el gobierno de Felipe González a mediados de los años 80 del siglo pasado. Décadas más tarde, la vía fue desmantelada para un nuevo uso como vía verde y, las distintas estaciones o casas de guardias fueron restauradas para fines particulares o empresariales.
En Cabra, la opción fue distinta. Así, la antigua estación sufrió un profundo proceso de remodelación para convertirla en un museo novedoso que contaba con las más modernas técnicas visuales del momento adaptadas a la museología. De hecho, se contó con una inversión de más de 210.000 euros para adaptar las distintas salas.
Una locomotora a vapor
Asimismo se consiguió un ejemplar de locomotora a vapor de 1917 que fue trasladado hasta Cabra por un costoso sistema de transporte. Los trabajos de musealización y de recreación ambiental corrieron a cargo de la empresa barcelonesa Espai Visual. Hoy el museo permanece cerrado a cal y canto desde hace unos 4 años y pese a la licitación del servicio de cafetería a una empresa lucentina; lo único que ha conseguido la actual corporación municipal —presidida por la socialista María Dolores Villatoro— es que las dependencias expositivas se desmantelen para adaptar el bar a la planta baja. Es más, desde el año 2007 se han venido dando distintas fechas sin éxito para la reapertura de este centro cuyo proyecto fue premiado en Fitur del año 2003, al ser considerado como «el más novedoso».
Ante los continuos incumplimientos, el Partido Popular de Cabra se ha pronunciado para denunciar la dejadez, ya que consideran que el CITA es una importante infraestructura turística para la localidad.
Por otra parte, cabe destacar que nada se sabe sobre el paradero del material expositivo, ya que hace un tiempo se anunció la apertura de una agrotienda en la planta superior que nada tiene que ver con la temática que se le había dado al edificio. En otro sentido, las inmediaciones de la antigua estación de ferrocarril también se encuentran dejadas al haber sido adaptadas a uso de restaurante. De hecho la locomotora a vapor —declarada como patrimonio industrial— se encuentra escondida entre ramas de árboles fuera del contexto ferroviario.




