Emulando una de las piezas claves del cineasta Martin Scorsese, el campo cordobés contempló ayer la llegada de Rosa Aguilar al frente del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino como si se tratara de «una de los nuestros». No en balde, tanto las organizaciones profesionales agrarias como los productores, ganaderos, cooperativistas y regantes cuestionados por este diario basaron sus esperanzas en el hecho de que «es andaluza y cordobesa» y que, pese a no tener conocimiento alguno sobre la problemática del agro, su «capacidad y habilidad demostrada para la negociación» puede ser muy útil para la agricultura española.
Sin embargo, su recomendación unánime es que, en primer lugar, se siente «de inmediato» a hablar con los protagonistas, «nosotros», para conocer de primera mano las necesidades del sector agroganadero y las fórmulas para afrontar los retos que se le vienen encima, además de que «se rodee de un buen grupo de técnicos que sepan de la materia para que lleven por buen camino las líneas que ella se marque».
En cualquier caso, para un sector que considera «nefasta» la política de su antecesora, Elena Espinosa, «que nos hizo perder cientos de millones de euros por su penosa capacidad de negociación y su nula capacidad para escucharnos», el cambio de por sí ya es como para celebrarlo.
La reforma de la PAC
Así, todos reconocieron que el primer desafío importante —quizá el más— será la reforma de la Política Agraria Común (PAC), en la que Aguilar deberá de «hacer frente común con los países que defienden la agricultura, como Francia e Italia, frente a las pretensiones de Inglaterra de que ésta desaparezca», como recomendó el secretario provincial de UAGA, Francisco Garrido, para intentar que la Comisión Europea «aumente o, como mínimo, manteniendo el presupuesto» y se produzca un nuevo reparto de los fondos al llegar éstos a España», como añadió José Luis Gutiérrez, de la UPA.
Para Rafael Navas, secretario general de Asaja-Córdoba, el próximo 17 de octubre el nuevo comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, dará a conocer el primer borrador de comunicación de la Comisión, «y a partir de ahí es cuando comenzará el debate de verdad y es cuando habrá que hacer las tareas para llegar a un buen trato final, resarciéndonos de lo que no se hizo durante el periodo de la Presidencia española de la UE».
Los acuerdos del sector lácteo o los pactos con países terceros en materia de tomates y hortalizas son también retos de envergadura a los que se enfrentará Aguilar. Al respecto, el presidente de Aprocoa, Miguel del Pino, recomendó a la nueva ministra que «esté pendiente de lo que nosotros podamos indicarle para evitar que se incumplan los cupos impuestos a los ajos de China y de Argentina y actúe con presteza».
Desde la Denominación de Montilla-Moriles también se recordó que los vinos cordobeses, «de los que Rosa Aguilar es una gran amante y forma parte del Aula del Vino», necesitan el apoyo del Ministerio en su contencioso con Bruselas sobre las lagunas existentes para la definición del Pedro Ximénez y de los finos. «Su ayuda sería primordial», indicaron.




