El Ayuntamiento acudirá a la banca para solicitar un nuevo préstamo por valor de 26 millones de euros para hacer frente a las inversiones previstas en el presupuesto municipal de 2010 aprobado el pasado marzo. Así lo aprobaron ayer los grupos municipales de IU y PSOE frente a la férrea oposición del PP, quien dudó de que la Junta vaya a autorizar esta nueva operación de ampliación de la deuda municipal, puesto que supone agravar la situación de las arcas municipales. Así lo indicó el edil popular Ricardo Rojas, quien señaló que «ya hasta dudamos de los cuadrantes de los remanentes y del dinero que dicen que hay en las arcas municipales».
Para Rojas, esta nueva operación supone «trampear» las cuentas públicas. Indicó que ahora se solicita un dinero para las inversiones de este año, que no llegará a tiempo debido a que faltan algo más de dos meses para que que acabe 2010. Además, la operación debe contar con el visto bueno de la Junta y luego cerrar el acuerdo con los distintos bancos. Rojas indicó que el dinero solicitado irá al presupuesto de 2011 como remanente, «que es lo que hace siempre el equipo de gobierno, como no aprueba la asignatura pendiente, repite curso año tras año».
Por su parte, el delegado de Hacienda, Alfonso Igualada, indicó que, en contra de «los agoreros de la bancada de enfrente (en referencia a los ediles del PP), el sector financiero sigue confiando en el Ayuntamiento». Rojas le rebatió indicando que esta operación «no supone un ahorro, sino que alargar la vida de un préstamo es dejar de pagar hoy al banco para pagarle más mañana».
Además, el edil popular reprochó al equipo de gobierno que no hubiera abordado esta ampliación de la deuda en marzo, cuando se aprobó el presupuesto, y lo haga ahora, cuando va a acabar el año natural. De igual modo, criticó las 110 modificaciones que ha sufrido el presupuesto municipal desde que se aprobó. «Que malos sois haciendo presupuestos, ni una ama de casa hace tantas modificaciones para ajustarse al dinero que tiene», añadió.
El concejal de Hacienda, Francisco Tejada, acusó al PP de practicar el «filibusterismo político», que es una obstrucción a las iniciativas municipales, ya que «van a los barrios donde hace falta invertir para criticarnos y luego votan en contra de esas inversiones en el Pleno».




