Un año más, el Salón Monográfico de Joyería Cordobesa, Joyacor, abre de nuevo sus puertas para mostrar sus novedades. Se trata del mayor escaparate del diseño de las joyas en España, que tiene su cuna en la capital cordobesa y que este año celebra su edición XXVI, en el recinto de Surgenia, en el Parque Joyero, hasta el próximo lunes.
Durante los cuatro días que dura la feria se podrán visitar más de 70 expositores de empresas dedicadas a la creación y diseño de joyas, de los que el mayor porcentaje corresponde a los joyeros cordobeses.
Además de los desfiles, los muestrarios con las nuevas tendencias y diseños que el mercado y la moda va pidiendo a las empresas del sector, este año, como novedad hay un concurso que pretende crear una marca de origen de las joyas diseñadas en Córdoba.
A lo largo de su andadura, el comité organizador de la muestra ha pretendido mantener vivas tres cuestiones: consolidar la feria, que se ha conseguido a la vista de sus bodas de plata; mantener la tradición de la joyería como arte y oficio en Córdoba y crear la marca de origen «Joya Cordobesa», que es la que arropa a todo un sector.
Según el presidente de Joyacor, Manuel Berral Castro, «la idea del concurso es mantener vivo el arte y saber hacer de un gremio que tuvo sus origines en la artesanía y que ha evolucionado a la creación de auténticas la obras de arte».
Precisamente, para mostrar los diseños cordobeses, se celebrarán dos misiones comerciales inversas en la feria donde se trabajará para facilitar todas las transacciones internacionales a las empresas que participan. Desde la organización tienen previsto realizar unas jornadas comerciales dirigidas al sector de la distribución con apartados de comercio electrónico, la franquicia, la implantación de calidad en el comercio de joyería y marketing.
Según Berral, «el esfuerzo realizado por el comité organizador durante este año ha sido titánico al querer llevar una muestra de joyería cordobesa a zonas del mercado nacional donde el profesional tiene mayor dificultad para trasladarse. Con tal motivo, en el presente año se han organizado dos misiones comerciales de carácter nacional: una en la ciudad de León y otra en Barcelona, donde se ha presentado a los profesionales una muestra significativa de joyería cordobesa, además de promocionar nuestro certamen Joyacor 2010».
Radiografía del sector
La crisis ha sido un impedimento para muchas empresas del sector, el primero en percibir cualquier recesión y, en especial, la económica, puesto que el consumidor se retrae en sus compras por ser un bien de consumo prescindible. Además, se le tiene que sumar el incremento de la materia prima principal que es el oro, la falta de financiación por parte de las entidades de crédito y «que a pesar de las peticiones realizadas en todos los ámbitos no vemos cambios significativos», comentó Berral.
Desde la organización de la feria piensan que es un buen escaparate para aumentar volumen de negocio, puesto que es el primer escenario donde tomar contacto con las empresas y pactar acuerdos perdurables en el tiempo. «Una feria sirve para muchas cosas, como vender, adoptar decisiones, o aumentar los contactos y en la mayoría de los casos su beneficio se ve a medio y largo plazo. Por otro lado, el expositor no tiene costumbre de valorar las ventas en la feria. Lo que si tenemos claro es que ninguna empresa que participe en el evento se marchará de la feria sin haber realizado alguna operación».
De cara a la próxima edición, desde la organización tienen dos retos. El primero es incrementar el número de participantes para crecer; y en cuanto al mercado, pretenden internacionalizar aún más la feria para que el expositor la utilice como inicio o consolidación en los mercados internacionales, futuro de cualquier sector. «Si con trabajo y esfuerzo conseguimos estas dos apuestas, nos daremos por contentos», manifestó Berral.
La participación en Joyacor 2010 se ha reducido un 15 por ciento respecto al año anterior, debido, principalmente, a la situación de crisis actual. Además, el sector se encuentra con el agravante de la subida del oro, que repercute muy directamente en aquellos fabricantes que sólo comercializan artículos de joyería fabricados con esta materia prima.
De los 70 firmas participantes que exponen, el porcentaje mayor corresponde a los joyeros cordobeses, que representarán al 75%; un 13% a los nacionales y otro 12% a expositores extranjeros, además de los fabricantes ubicados en el Parque Joyero.
Como novedad, este año visitan la feria empresas del sector italianas. En concreto, habrá una participación agrupada los joyeros de Arezzo, que visitan Córdoba fruto de los acuerdos pactados con la institución ferial de esa localidad.





