La semana pasada, en un acto sobre convivencia escolar, la delegada de Educación, Antonia Reyes, negó la existencia de incidentes en las aulas durante el curso 2009-2010. Sin embargo, el informe del Defensor del Profesor en Andalucía que el sindicato ANPE hizo público ayer revela un panorama muy distinto en los centros educativos.
De acuerdo con los datos de este servicio, que desde 2005 atiende a docentes víctimas de la conflictividad en las aulas, 29 profesores de la provincia denunciaron una situación de acoso el curso pasado.
Se trata de una cifra muy superior a los 18 casos confirmados por la Delegación de Educación a final del curso en la Comisión Provincial de Seguimiento de la Convivencia Escolar. Entonces se reveló que 18 docentes habían solicitado asistencia letrada a la Junta de Andalucía por problemas de convivencia escolar, dos de ellos por agresiones físicas.
Volviendo a la memoria del Defensor del Profesor, el número de incidencias registradas por ANPE en la provincia es ligeramente inferior a las 31 detectadas en el 2008-2009 y a las 32 del curso 2007-2008, pero según el sindicato evidencian que este problema es una realidad en el día a día de las aulas y que se mantiene en cifras similares año tras año.
Córdoba es, además, la tercera provincia andaluza en número de casos denunciados. A nivel autonómico, se registraron 203 consultas, una cantidad semejante a las 200 del curso 2008-2009 y las 205 del 2007-2008. Por provincias, Sevilla cuenta con el mayor número de casos con 45 denuncias, seguida de Málaga (31), Córdoba (29), Cádiz (27), Jaén (27), Granada (18), y de Almería y Huelva, ambas con 13 casos registrados. El informe del Defensor del Profesor no ofrece detalles sobre los casos contabilizados en Córdoba, pero ANPE señaló ayer que la estadística andaluza se puede extrapolar a la provincia. En este sentido, el 58,6 por ciento de las quejas recibidas fueron de profesores de Secundaria y Bachillerato, el 37,9 por ciento de
maestros y el 3,45 por ciento restante de docentes de Ciclos Formativos, Educación Permanente, Enseñanzas Artísticas y de Idiomas.
En seis de cada diez casos los docentes se vieron afectados por conflictos con alumnos y en el 30,5 por ciento por problemas con los padres y la familia de un estudiante, unas cifras parecidas a las detectadas en el curso 2008-2009. Sin embargo, la conflictividad derivada de enfrentamientos con compañeros de trabajo creció tres puntos respecto a 2009, situándose en un 12,3 por ciento.
En cuanto a la naturaleza del conflicto, el 54,1% de los profesores denunciaron acoso psicológico, el 26,6 insultos y amenazas, el 17,7 daño en propiedades y un 4,43 por ciento agresiones físicas.
Medidas urgentes
El sindicato ANPE expresó ayer su preocupación porque esta estadística, a la que se suman las 3.998 denuncias registradas en todo el territorio nacional —429 que en el curso 2008-2009—, demuestra que las medidas adoptadas hasta el momento por las Administraciones para reducir y eliminar la conflictividad en las aulas no están dando resultado.
Por ello, exigen a la Junta de Andalucía cambios urgentes en la normativa sobre convivencia escolar y en la aplicación de la misma, amparo legal al profesorado, asistencia psicológica a los docentes y el reconocimiento de las enfermedades profesionales derivadas de estos episodios de acoso, y la consideración del docente como autoridad pública en el ejercicio de su profesión.
A la espera de que se adopten estas medidas, el sindicato ANPE ha puesto en marcha la campaña de valoración social «Yo también soy defensor del profesor», en la que padres, alumnos, profesores, profesionales y personalidades de todos los ámbitos se erigen en defensores del docente. Además, también cuenta con la iniciativa «Somos docentes», una campaña para animar a los profesores a reconocer y valorar la importancia de su trabajo como constructores de la sociedad.




