El Ministerio Público ha solicitado una pena de 28 años y medio de cárcel a cada uno de los dos acusados que intentaron atracar el bar Las Tres Culturas, ubicado en la barriada de Levante, el 22 de abril del año pasado y que se saldó con la muerte de un cliente que se enfrentó a los ladrones para impedir el robo.
Según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, al que ha tenido acceso ABC, sobre las 2.30 horas de la madrugada de autos, los procesados, A.G.R. y F.J.V.P., entraron en el establecimiento, que se encuentra en la calle Menjíbar, con el rostro cubierto con un pañuelo para no ser identificados. El primero portaba un arma de fuego, mientras que su cómplice llevaba un cuchillo de grandes dimensiones —de, aproximadamente, unos 20 centímetros de hoja—.
«¡Todos al suelo!»
Una vez en el interior, A.G.R. disparó al techo, a la vez que ordenaba a los presentes que se tirasen al suelo, al grito de «¡esto es un atraco!».
En ese momento, uno de los clientes del local se enfrentó al ladrón que tenía el cuchillo y éste le propinó un brutal golpe en la cara, lo que provocó que cayera.
A continuación, Rafael R.S., otro de los asiduos al establecimiento, trató de impedir al atracador que llevaba el arma que lograra la recaudación de la caja registradora. Sin embargo, el delincuente, sin pensárselo dos veces, le disparó en el pecho cuando lo tenía a una distancia de unos 50 centímetros, lo que le causó la muerte.
En medio de la confusión, otro cliente le hizo frente a F.J.V., pero este lo cogió del pecho, lo tiró al suelo y le propinó una patada en la boca. Sin embargo, la víctima se incorporó y trató de defenderse de la agresión con un taburete, sin esperar que el otro atracador, el que segundos antes había apretardo el gatillo lo haría de nuevo, esta vez, teniéndolo a él en el punto de mira: la bala le alcanzó en el antebrazo derecho.
Los acusados huyeron del bar sin llevarse objeto alguno. Después, cuando ya creían estar a salvo, quemaron sus ropas y tiraron el arma en un paraje cercano que se conoce como «El Lago Azul» donde, posteriormente, fue recuperada por los agentes que se encargaron del caso.
Según el informe pericial de balística, los procesados utilizaron una pistola semiautomática cuyo cañón modificaron por otro estriado y sin crucetas, «alterando, de este modo, sus características originales y capacitándola para el disparo».
El fallecido tenía 41 años, estaba soltero y, según la autopsia, su muerte se produjo por un shock hemorrágico secundario a lesión de vísceras torácicas; en concreto, el disparo alcanzó al pulmón izquierdo y al corazón.
El fiscal considera que los dos encausados son autores de un delito de robo con violencia e intimidación, por el que les pide tres años de cárcel a cada uno; una falta de lesiones (por esta solicita que estén 12 días localizados); un homicidio consumado, delito por el que demanda que cumplan 15 años de prisión; otro, en grado de tentativa (9 años a cada uno); y, finalmente, un delito de tenencia ilícita de armas, por el que el Ministerio Público pide que sean condenados a un año y medio de internamiento en el centro penitenciario.
En cuanto a la responsabilidad civil, la Fiscalía solicita en su escrito de conclusiones que A.G.R. y F.J.V.P. paguen una indemnización total a víctimas y familiares que suma 53.550 euros.




