El Juzgado número 4 de Córdoba ha condenado a A.R.V., de 50 años de edad, a un año y medio de prisión por los delitos de coacciones continuadas y abusos sexuales.
El fallo considera probado que el acusado, durante el año anterior al 12 de noviembre de 2008, siendo cuñado de A.N.J., con la que mantenía una relación de amistad hasta entonces, comenzó a hacerle proposiciones para que mantuvieran relaciones sexuales a las que ésta se negó.
El acusado, pese a ello, insistió y llegó a llamarle hasta 30 veces en un día, así como a realizar visitas al local donde ella trabajaba en el barrio de Santa Rosa, esperándola a la salida y controlando todos sus movimientos, amén de exigirle explicaciones por todo ello.
Uno de esos días, incluso la obligó a darle un beso, mientras que en otra ocasión le llegó a realizar tocamientos en sus partes íntimas por encima de la ropa.
Asimismo, una vez, celoso porque A.N.J. se encontraba con su primo, le dejó en el buzón de la casa de este último una nota manuscrita en la que de forma literal le decía que «lo sé todo entre tú y tu prima, así que no hables tanto, porque tu novia se va a enterar», y posteriormente le enseñó el manuscrito a la víctima.
Otros días la llamaba amenazándola con que se iba a suicidar, motivo que llevó a la mujer a mantener dos conversaciones telefónicas de contenido sexual con la finalidad de que él la dejara en paz, pero tras la primera le dijo que la había grabado y que se la enseñaría a su familia si no mantenía otra conversación del mismo contenido.
Igualmente, el ahora condenado una vez se personó en la tienda y la comenzó a insultar de forma vejatoria, mientras le impedía salir del establecimiento obstruyendo con su cuerpo la entrada.




