Córdoba

Córdoba

«Afición y sacrificio»

Todavía hay aficionados que siguen recordando a José Pedrosa y que pudieron disfrutar de sus jugadas y goles en los estadios

Día 28/11/2010
JOSÉ Pedrosa no fue un jugador del montón. Aunque nunca llegó a militar en grandes clubes como Madrid o Barcelona, en la década de los 40, fue líder y emblema de varios equipos, entre ellos el Córdoba. En sus comienzos le llamaban El Rubio y jugaba en el centro del campo.
—¿Ha cambiado mucho el fútbol?
—Ahora hay más intereses y dinero en juego. Cuando firmé con el Córdoba cobraba 600 pesetas mensuales. Sólo entrenábamos tres días a la semana y las concentraciones las hacíamos en nuestra casa. Los viajes eran en autocar y por carreteras destartaladas. Una vez fuimos a Castellón y tardamos tres días en llegar a Córdoba.
—¿Qué sucedió?
—Se rompió el coche. Tuvimos que dormir en el vehículo y apañarnos a base de bocadillos. No nos pusieron ningún avión privado.
—¿Se pegaban más patadas?
—La brutalidad que se está viendo hoy en los estadios es imposible de superar. Nuestros marcajes no eran tan férreos, defendíamos en zona y se jugaba más lento. El balón era de cuero y la boca por donde se le metía el aire estaba cosida con cordones de plástico. Con la lluvia se endurecían y pesaban tanto que daban miedo. Era frecuente ver jugadores con la cabeza vendada o con una brecha en la frente.
—¿En qué equipos jugó usted?
—Empecé en el Córdoba, en el año 1949. Luego estuve en el Jaén y de allí pasé al Atlético Tetuán donde permanecí cuatro temporadas. También jugué en el Cacereño, el Linares y en el Puente Genil que en aquellos años competía en la misma categoría donde actualmente se encuentra el Córdoba, en la 2ª A.
—¿Pudo haber fichado por algún grande?
—Sí, por el Real Madrid. Estaba entonces en el Jaén, cedido por el Córdoba, y me encontraba en mi mejor momento deportivo. Una tarde me dijeron que habían venido ojeadores del Madrid para verme. Y me puse muy nervioso. No me salió un buen partido. Por eso es tan difícil llegar arriba. Tienes que estar bien en el momento y en el sitio adecuado porque luego no tienes otra oportunidad.
—¿No llegaron más oportunidades?
—El que llegó fue Cajiga, defensa central del Jerez, que me partió el menisco. Una entrada muy fea. Vino directamente a por mí sin preocuparse del balón. Ni siquiera fue luego al hospital a verme. Eso estuvo muy feo.
—¿Así terminó el fútbol para usted?
—No. Me operaron en Barcelona. De hecho fui el primer jugador que, sin ser de la región, ingresaba en su Clínica Deportiva. Era muy cara y la factura la pagó el Córdoba. Regresé a los estadios pero ya no era lo mismo.
—¿Cuándo supo que tenía que retirarse?
—Con 32 años. En el instante en que la gente ve que ya no llegas a un balón puede ser muy cruel contigo. Se pasa un mal rato. Retirarse es duro. Yo seguía yendo a los entrenamientos para ver a los compañeros. Los aficionados, en Córdoba, te empiezan a tratar con más respeto cuando te retiras. Después monté un bar y luego una tienda.
—¿Qué es el fútbol, Pedrosa?
—Afición y sacrificio. Y el deporte más hermoso que existe. Recuerdo que de niños jugábamos cerca del viejo Arcángel. Soñábamos con ser futbolistas. Yo pude cumplir mi sueño.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
Consulta toda la programación de TV programacion de TV La Guía TV

Comentarios:
Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.