La hostelería cordobesa y, en especial la restauración, no pasa, ni mucho menos, por su mejor momento. Así lo refleja el estudio «El Empleo en el Sector Turístico Andaluz 2009» que acaba de publicar la Junta de Andalucía. El estudio indica que al concluir el pasado año había registrados 4.450 personas paradas vinculadas con esta actividad económica incluida en el sector terciario.
La cuantía es un 11 por ciento superior a la existente 12 meses antes. Bien es verdad que esta subida es de las más reducidas de todas las contabilizadas en las ocho provincias andaluza (el alza media regional fue del 18,5 por ciento), pero también el incremento del desempleo es el más elevado de los registrados a lo largo de esta década.
Estos malos datos entran en concordancia con las estadísticas negativas cosechadas por el sector turístico, uno de los pilares económicos de la provincia, en 2009. Durante el pasado ejercicio el número de visitantes disminuyó un 10 por ciento en relación a 2008, volviendo a cifras que no se conocían en Córdoba desde cinco años atrás.
El subsector de la restauración es el que se está viviendo más sacudido por los efectos de las crisis. En esta actividad, con tanta tradición en Córdoba, se ha producido un aumento del 15 por ciento del número de desocupados, hasta alcanzar un total de 2.436 personas cualificadas para este campo productivo, pero sin empleo.
Tampoco los hoteles vivieron en 2009 un buen año. Al terminar esos 12 meses, los alojamientos turísticos contaban con 1.377 parados, un 8 por ciento más que en 2008. En cuanto al resto de actividades vinculadas con el turismo, la cuantía de desempleados experimentó un crecimiento del 2,7 por ciento, llegando a los 637.
El estudio del departamento encabezado por Manuel Recio hace un perfil pormenorizado de los desocupados vinculados a la actividad turística en la provincia. Las grandes perjudicadas de esta coyuntura económica tan negativa han sido las mujeres. El paro femenino en este sector se ha visto incrementado un 11 por ciento, de modo que eran casi 2.800 las cordobesas que querían trabajar en un hotel o un restaurante, pero no podían hacerlo. El desempleo masculino, aumentó un 10 por ciento, hasta alcanzar 1.651 personas.
Los mayores de 45 años constituyen el grupo de edad peor parado, ya que su cifra de desocupados se elevó un 15,7 por ciento. Un dato que se sale fuera de lo habitual lo representan los jóvenes, ya que en un año tan complicado como 2009 el desempleo en la actividad turística se redujo un 9 por ciento en el grupo de cordobeses de menos de 25 años.
Tres de cada cuatro parados vinculadas con este campo económico tenían superados los estudios secundarios, mientras que tan sólo un 1,5 por ciento carecía de cualquier base formativa para el desarrollo de su labor.
Otro dato preocupante es que el 37,2 por ciento de estos desempleados llevaban más de un año en las listas del paro, lo que dificulta su regreso al mercado laboral. Por otro lado, casi un 30 por ciento acumulaba menos de un trimestre sin trabajo.




