Distintas conducciones de aguas residuales construidas por la Empresa Provincial de Aguas, Emproacsa, permanecen destrozadas desde la tormenta que ocasionó graves inundaciones en Aguilar el pasado 16 de agosto. Como consecuencia de esta situación, las aguas fecales se están vertiendo directamente desde esa fecha a distintos arroyos del término municipal.
El caso más llamativo se está produciendo en el conocido como Camino del Pozo, en la intersección con el Camino de las Cuadrillas. Allí se puede observar como la falta de un trozo de tubería deja al descubierto las canalizaciones y el agua sucia cae directamente al arroyo del Pinto, que discurre por el margen izquierdo de esta vía que conduce hacia el santuario de la Virgen de los Remedios.
La situación está provocando malos olores y la proliferación de ratas en el entorno de esta zona, según algunos vecinos consultados. Todos coinciden en afirmar que se debería acometer algún tipo de actuación de urgencia para subsanar este problema que se prolonga desde hace más de tres meses.
Por su parte, desde el Ayuntamiento indicaron ayer a ABC que la competencia para solucionar este problema es de Emproacsa y no del Consistorio. Estas fuentes apuntaron que la empresa está a la espera de recibir algunas subvenciones que le permitan solventar distintos daños que se ocasionaron con la riada de agosto.
Emproacsa construyó estas canalizaciones hace unos años para conducir las aguas residuales de la zona oeste del casco urbano hacia la depuradora municipal. Hay que recordar que la noche del 16 de agosto cayeron sobre Aguilar unos 300 litros de agua por metro cuadrado en apenas tres horas.





