La primera reunión de BBK con los sindicatos para abordar el recorte laboral necesario en Banco Cajasur, celebrada ayer, acabó con dos grandes titulares: la entidad vizcaína considera necesario que haya un recorte en gastos de personal de entre 40 y 45 millones y quiere que los colectivos que representan a la plantilla le comuniquen cómo alcanzarían esa disminución de costes. La cita contó con la presencia del director de Recursos Humanos de BBK, Fernando López de Eguilaz.
La propuesta fue bien recibida por los tres sindicatos con representación en Banco Cajasur: Aspromonte —el mayoritario—, CC.OO. y UGT. Para poder formular sus sugerencias, solicitaron información a la entidad vasca. El presidente de la primera central sindical, Ignacio Torres, se mostró satisfecho con la idea lanzada por la entidad vizcaína, ya que «nosotros habíamos pedido que se hablara de ahorro de costes» en vez de tratar sobre bajas. Y es que este sindicato considera que medidas como las reducciones de jornada o las suspensiones temporales de contrato son las que pueden hacer que el número de desvinculaciones final sea menor.
Por su parte, el portavoz de la sección sindical de CC.OO., José Rafael Navarro, también elogió la propuesta, aunque con matices. Indicó que les parece bien siempre que el objetivo de que la plantilla proponga cómo se pueden ahorrar de 40 a 45 millones sea mejorar el diseño del recorte que tenga previsto BBK. Sí lo rechazarían si se tratara de un intento de extender la responsabilidad de las medidas que se tomen. «Quiero pensar que es lo primero, que es voluntad de mejorar los planteamientos que ellos tengan», añadió.
Y el secretario de la sección sindical de UGT en Cajasur, Antonio Bueno, también sostuvo que «es positivo que se haga partícipe a todos los que estamos en la mesa de un esfuerzo para sacar esta difícil tesitura».
El diálogo laboral parece que ha arrancado con velocidad de crucero. Se ha fijado ya una segunda reunión para el 16 de diciembre. Hay que recordar que hasta enero no se producirá la constitución formal de la mesa laboral, ya que no será hasta el próximo mes cuando BBK sea dueña oficialmente de Banco Cajasur.
De vuelta a la reunión de ayer, el presidente de Aspromonte sostuvo que BBK ha dejado «claro» que no se aplicará «nada que no se esté haciendo en el sector» en otros procesos de reestructuración de plantilla: «Y lo habitual siempre son medidas voluntarias y no traumáticas».
En la reunión, también salió a relucir uno de los motivos de controversia entre los sindicatos: el hecho de que Aspromonte anunciara en la campaña de las elecciones sindicales una serie de importantes puntos de encuentro con BBK, algo que esta ratificó en su día. Fuentes financieras indicaron que el consenso estaría en torno a 480 bajas.
UGT y CC.OO. señalaron que BBK les comentó ayer que no hubo acuerdo con la central mayoritaria. Desde Aspromonte, su vicesecretario de Relaciones Externas, Antonio Cuesta, replicó que «no nos sentimos desautorizados. Es que nunca nadie dijo hubiera un acuerdo cerrado, sino puntos importantes de encuentro. Y hoy por ayer eso se ha ratificado y más que se ratificará en la negociación».




