Ni siquiera rebajando cinco euros el precio de la entrada con respecto a la pasada temporada —25 euros ahora—, o el hecho de que el Betis se encuentre en una situación envidiable, con una marcha imparable hacia la Primera División, resultan cuestiones lo suficientemente atractivas como para que la afición blanquiverde se vaya a desplazar en masa el próximo sábado para animar a su equipo en Sevilla.
Las peñas ya advierten de que se dan demasiadas circunstancias en contra para realizar el viaje y que, por lo tanto, las 400 entradas puestas a disposición del club hispalense para venderlas entre hoy y mañana son «más que suficientes» o, en algunos casos, hasta se considera que «son demasiadas».
Evidentemente, lo más destacado de ese cúmulo de pormenores es la situación actual del equipo. «Este equipo no llama ni atrae a la gente y, aunque es verdad que no deja de ser un partido muy atractivo, lo más destacado es que podemos meternos, de perder, en pleno descenso», se temió el presidente de la Peña Cañero, Pedro Medel.
Pesimismo en el aire
«Es verdad que la gente no está muy contenta que digamos, que hay pesimismo en el aire y que prácticamente se da por perdido el partido», reconoció, por su parte, el presidente de la Peña Cerro Muriano, Carlos Gómez, «pero el equipo se merece un poco más de apoyo de la afición, que tiene que saber que es el Córdoba y no el Madrid o el Barcelona». No en balde, de esta peña ya hay 15 miembros que viajará a Sevilla a estar con los de Lucas Alcaraz.
Está claro que «si en lugar de estar los 16 en la tabla, estuviéramos arriba, la gente sacaría dinero de debajo de las piedras para ir en avalancha», comentó, entre tanto, el presidente de Cordobamania, José María Gordillo, quien recordó que a Granada, a pesar de los pesares, acudieron un millar de aficionados blanquiverdes «para volverse con dos puntos menos de los que nos merecimos».
Para Gordillo, el club está viviendo una época de estancamiento en todos los sentidos, desde el económico hasta el deportivo, sin dejar de lado su propia identidad como club, con la «nubecilla», como él mismo calificó, de la posible venta en un horizonte muy próximo.
«Pienso que si estuviéramos de nuevo en épocas de bonanzas económicas, Lucas Alcaraz y buena parte de la plantilla ya no estarían en el Córdoba, pero ahora, aunque se quisiera, no se le podría echar, porque no hay dinero ni para su despido ni para el que le pudiera sustituir», remató el de Cordobamania.
Pero el otro gran handicap para no viajar es el dinero. «Acabamos de venir de otro viaje a Granada y la gente no está como para más gastos», sentenció Gordillo, mientras que Francisco Baena, ex presidente de la Federación de Peñas y actual vocal de este organismo en Aficiones Unidas a nivel nacional, le añadió el hecho de «estar en las épocas que estamos, con la Navidad llamando a la puerta y a los bolsillos y con la crisis que no acaba de cerrarse». Porque, en opinión de todos, la «broma» se pondría en unos 50 euros añadiendo el viaje y la comida, aunque ya más de uno se estaba pensando en llevarse un bocadillo a cambio de darle una oportunidad más al Córdoba.
El mal tiempo y la humedad reinante en los últimos días, amén de que el partido se televisa (como ha estado haciendo Canal Sur con todos los encuentros del Betis), unido al hecho de que no existe mucho amor que se diga entre ambas aficiones, «más por culpa de los ultras béticos, que generan un mal ambiente y te quitan las ganas de ir, que por nosotros», según Gordillo, rematan el repóquer de razones por las que muchos se quedarán en Córdoba ese fin de semana.
En cualquier caso, aún restan dos días para el encuentro. Suficientes para reflexionar acerca de la importancia que tiene una victoria para la venta del club y que, para ello, hace falta una manita desde la grada.





