Las amenazas, los golpes y las vejaciones eran constantes. Y cualquier pequeña discusión podía hacer estallar su furia contra ella. Pero al final, decidió denunciarlo y ahora tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados para rendir cuentas por los delitos de los que se le acusa y por los que el fiscal le pide una pena total de 3 años y 5 meses de cárcel.
El escrito provisional del Ministerio Público relata tres episodios concreto de malos tratos presuntamente protagonizados por el procesado.
Uno de ellos se produjo sobre las 19.00 horas del 24 de agosto de 2009. El encausado regresó al domicilio familiar, en el que convivía con la víctima, y «en un estado de gran agresividad». De pronto, cogió un bolso de su compañera «y se lo lió al cuello». Después de un corto forcejeo que se hizo eterno, la mujer logró soltarse, pero su agresor la arrinconó contra la pared y, de nuevo, la agarró fuertemente del cuello y continuó golpeándola hasta que su pareja cayó al suelo y perdió el conocimiento.
Una vez que volvió en sí, el acusado comenzó a insultarla, diciéndole que era una «puta y una guarra y que se acostaba con todos los viejos», relata el escrito.
El fiscal considera que el procesado es autor de tres delitos de lesiones en el ámbito familiar, una falta de injurias leves y un delito de violencia física habitual. Por ello, solicita la pena de 3 años y 5 meses de prisión, junto a la prohibición de acercarse a la víctima durante 6 años y medio.




