La Junta de Andalucía ha decretado el cierre de la residencia geriátrica Cristo de la Vera Cruz de Cabra ante las deficiencias que registraba y que, al parecer, podían perjudicar la atención a los internos.
Según dio ayer a conocer la delegada provincial de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, Silvia Cañero, «en una inspección se hizo una evaluación de este recurso y entendimos que no reunía los requisitos adecuados para que siguiera abierta».
Así pues, desde la Administración autonómica se requirió al responsable de la empresa que subsanara las deficiencias o procediera a un cierre que, según manifestó la delegada, se llevó a cabo «de mutuo acuerdo». Previamente se reubicó a las 15 personas que se encontraba en el centro en otra residencia de la localidad vecina de Aguilar de la Frontera, que dispone de plazas concertadas con la Junta.
De momento, se desconoce si la empresa ejecutará las reformas solicitadas por la Junta, que son imprescindible para reabrir sus puertas. Lo que sí pudo informar Cañero es de que a los trabajadores se les ha rescindido el contrato, «puesto que, supuestamente, se iban a realizar esas obras de reforma».
Por otra parte, y en lo que se refiere a la atención a los mayores, la delegada de Bienestar Social matizó que no se encontraban en una situación que se pueda calificar de deficiente, «pero sí es cierto que no se reunían absolutamente todos estándares de calidad», dijo.
En otro orden de cosas, la Junta tiene la intención de crear en Cabra otra residencia para ancianos, que podría disponer a disposición de la ciudad unas 60 u 80 plazas concertadas.




