Dos galerías de arte cordobesas han creado, involuntariamente, un tríptico sobre el paisaje. La mirada sobre el espacio, urbano o natural, centra las propuestas de dos de las salas: Carmen del Campo y Carlos Bermúdez, que abre hoy su nueva temporada expositiva.
La primera trae una cita con dos autores, ambos ya conocidos en Córdoba precisamente de la mano de esta galería, que ha reunido sus trabajos bajo el título de «El paisaje de la mirada». Calo Carratalá ejerce en esta ocasión como explorador y propone al espectador de sus obras un viaje al curso alto del Amazonas, con sus inconfundibles paisajes. Los ríos Marañón e Itaya, afluentes del gigante suramericano, aparecen en las obras marcados por la presencia de su vegetación exuberante. La sutil pincelada con que el artista refleja lo que tiene ante los ojos se multiplica cuando las aguas de los ríos reflejan los árboles, lo que añade misterio.
Singulares son también las agrupadas bajo el título de «Selvas negras», realizadas a lápiz, que dan una nueva visión del paisaje. Pescadores y cabañas llenan de vida la inmensidad del verde.
Por su parte, Salvador Montó propone unas vistas completamente distintas: las de la ciudad de Nueva York. El artista advierte en su presentación que para él la pintura no se tiene que limitar a reflejar o copiar la realidad. «La pintura son imágenes y emociones», y por eso el autor quiere dar simbolismo a todo lo que aparece en sus obras.
Las que ha colgado en la galería Carmen del Campo recogen el paisaje de rascacielos de la metrópoli estadounidense, aunque muy matizado por la mirada del artista, que se puede fijar en un hombre concreto que sale del metro o buscar una mirada mucho más amplia de la gran urbe.
En Carlos Bermúdez el protagonista es Eugenio de la Cruz (Córdoba, 1957) que utiliza un estilo muy colorista y figurativo para recrear paisajes de las ciudades en las que ha desarrollado su vida y su carrera: Córdoba y Málaga, recreadas con un estilo donde el cromatismo es quien define las formas, y no tanto el dibujo. Entre su obras, todas sobre papel, hay también bodegones.





