Ni el frío, ni la amenaza de lluvia, ni siquiera la reunión urgente mantenida el pasado viernes por parte del delegado de Medio Ambiente, Luis Rey, con regantes y alcaldes de Puente Genil y Santaella anunciando la actuación de Endesa-Sevillana para solucionar el problema de colmatación del pantano pontanés de Cordobilla fueron suficientes para desconvocar la anunciada concentración ante el embalse. Y cerca de 200 personas se acercaron hasta la cita.
«Aunque tenemos el compromiso, no está firmado y hay que estar vigilante para que esas actuaciones se lleven a cabo», indicó Manuel Onieva, portavoz de la Comunidad de Regantes del Genil-Cabra.
La colmatación del pantano está llevando el agua embarrada para el riego de 23.300 hectáreas, afectando a 1.500 agricultores. Además, la central eléctrica de Endesa-Sevillana, situada junto al embalse, no puede rendir a pleno rendimiento, ya que no hay agua con la suficiente fuerza como para generar energía, y este problema, que se viene agravando en los últimos tres años, está ocasionando ya consecuencias medioambientales, según Onieva.
El alcalde de Puente Genil, Manuel Baena lamentó «esa sensación de poca atención por parte de la Adminstración hacia competencias que son directamente suyas».
Seguirán las protestas
Onieva anunció que continuarán con las manifestaciones, ya que Medio Ambiente, sobre los cinco puntos del manifiesto, «no han dicho nada, por lo que no vamos a dejarlas». Se refería a que se incluya un presupuesto de urgencia para 2011, con el fin de «reparar los daños causados por la colmatación de la cuenca». También, a «actuaciones de reparación en la carretera de servicio del canal», mientras que en otro de los puntos solicitan que comparezca el consejero «antes de que termine este año para explicar cada una de las actuaciones referidas». Por último, que se redacte «un nuevo Plan de uso y gestión del paraje de Cordobilla».
Ninguno de estos aspectos se concretaron en la reunión de urgencia mantenida el pasado viernes. En ese encuentro sintetizaron que el proyecto va a consistir en dirigir los caudales del río Genil por la margen derecha del cauce dentro del embalse para que el agua circule por donde se encuentran las tomas afectadas por los depósitos de lodo.
Estas actuaciones las llevará a cabo la empresa Endesa-Sevillana con un plazo de ejecución de dos meses y una inversión cercana a los 650.000 euros.





